Una ‘Pepa’ que no sabe a Cádiz

SaraBaras

Estos días hay planteado un debate en las redes sociales sobre si los críticos debemos ejercer de críticos o de meros informadores, debate que me parece absurdo. Suele pasar en todas las bienales, por la importancia del festival sevillano. Parece ser que criticar una obra de una bailaora y coreógrafa que es capaz de llenar durante tres días seguidos un teatro como el de la Maestranza, con la crisis que padecemos, es perder el tiempo. Es importante lo que logra la bailaora gaditana, que es la única que puede hacerlo, pero eso no quiere decir que no deba someterse al análisis de la crítica. El crítico no está para decir las entradas que se venden ni para contar los desmayos de los fans de ídolos como Sara cuando les ven salir al escenario, sino para analizar sus obras. Es precisamente esto lo que me llevó anoche al coliseo del Paseo Colón. Su último espectáculo, La Pepa, encargado a la artista por el Ayuntamientio de Cádiz para conmemorar los doscientos años de la Constitución Española de 1812, que ha recibido estupendas críticas en todo el país, es una verdadera tomadura de pelo desde el punto de vista artístico y del flamenco. Desde el punto de vista histórico, doctores tiene la Iglesia. Más que al Cádiz del Planeta, su hermano Luis Alonso -el célebre bolero-, el Tío Carando, los gitanos herreros y carniceros de Santa María y la Viña y el ambiente teatral y cultural de la época, Sara Baras nos llevó anoche a Casa Patas, la sala flamenca de Madrid. Esperaba que en sus coreografías y puesta en escena recreara el Cádiz de hace dos siglos, su música preflamenca, la escuela bolera, aquellos inicios del género flamenco en los teatros de la ciudad y en las fiestas particulares, los sainetes y el mundo del toreo. Si no llega a ser por el decorado, porque estaba en el escenario Puerta de Tierra, en ningún momento hubiera averiguado que la obra iba sobre el Cádiz de La Pepa. Más que a la Constitución de 1812, parecía un homenaje a la de 1978. Lo digo por la caja o el cajón, que es un invento de nuestros días, por los quejíos camaroneros, por el flamenquito, la bulería por soleá y los fandangos de Huelva, por los tanguillos tan contemporáneos y unas alegrías tan modernas, además una malagueña del Mellizo que aún no había nacido. Ni el Mellizo ni su célebre malagueña, claro. Según dijo Sara Baras, estuvo cuatro meses investigando para el montaje de esta obra, lo que no dijo es dónde. Por tanto, este decepcionante montaje de la célebre bailaora gaditana es más de lo mismo, una nueva entrega de lo que viene haciendo en los últimos años, espectáculos para su lucimiento como bailaora de flamenco, comerciales y efectistas, diseñados para su público, que tampoco le exige mucho: vestidos de colores llamativos y volanderos, interminables taconeos, carrerillas por el escenario, efectistas remates y unas luces bonitas. Pura ojana. Si al menos hubiera bailado bien las alegrías, que es su fuerte, la obra habría tenido bastante más valor flamenco, pero hace tiempo que perdió aquella frescura de hace una década o más, cuando bailaba por alegrías y danzaban a compás las gaviotas de la Caleta. No obstante, es justo destacar parte del trabajo coreográfico y cómo mueve el cuerpo de baile, un grupo disciplinado, compacto, que le da a la obra cierto valor dancístico. También hay cosas interesantes en la puesta en escena, detalles coreógráficos en las guajiras, los fandangos y la farruca. El bailaor José Serrano tuvo algunos momentos brillantes, aunque otros de gran brusquedad en los movimientos. Y la parte cantaora no hizo precisamente honor a la rica escuela del cante gaditano. Una verdadera lástima.

XVII Bienal de flamenco. Teatro de la Maestranza. La Pepa. Compañía Sara Baras. Dirección, guión y coreografía: Sara Baras. Música: Keko Baldomero. Diseño de luces: Óscar Marchena, J. Luis Alegre, Sara Baras. Escenografía: Ras Artesanos. Vestuario: Torres-Cosano. Artista invitado: José Serrano, coreógrafo de sus intervenciones. Entrada: lleno. Sevilla, 14, 15 y 16 de septiembre de 2012.

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13 Comentarios

  • jose antonio Escrito el 15 septiembre, 2012 00:26

    Si partimos de la premisa flamenca donde vemos que tus gustos se encaminan hacia el baile de Andres Marín ( con gallinas en la cabeza).Todas tus críticas carecen de sentido.Para mi está muy claro que tratas de destacar con esta crítica).
    En tus lineas se denota una clara intencionalidad lo que resta al artículo de toda subjetividad.
    Creo que lo que tú quieres resaltar es que eres muy”guay “”un genio” por escribir lo contrario al resto de los críticos.

    Saludos “critico”

    • lagazapera Escrito el 15 septiembre, 2012 08:36

      A José Antonio: Sí, sí, lo que usted quiera, pero ‘La Pepa’ es una estafa y había que decirlo. ¿O es que Sara Baras también es intocable? A ver si no vamos a poder decir nada negativo de una bailaora a la que se le da tratamiento de estrella del flamenco. Que llena tres días el Maestranza, con precios escandalosos de las entradas. ¿Y qué?

  • fernando Escrito el 15 septiembre, 2012 00:39

    ZI picha tu pretendes que la percusión sea con un tam tam!!.Es verdad que es la única que ha llenado, además los tres días pero tampoco es pa ponerse así.jajajaj

  • Luis Suárez Ávila Escrito el 15 septiembre, 2012 08:24

    Efectivamente, Manolo, ¿dónde investigan estas criaturas? ¿Dónde los sones de El Planeta, de Tío Carando, o los pasos de Luis Alonso? ¿Dónde las catiñas inicales con que el actor Navarro enarcdecía al pueblo de Cádiz asediado y amenazado por las bombas? ¿Dónde la escuela bolera?
    Bailar en camisón, en vez de con un traje de bolera para recrear, al menos, el ambiente del Cádiz sitiado, que también se divertía, no evoca nada.
    Seguramente no se han leído los
    blogs de Faustino Núñez o el tuyo. Con eso hubiera bastado para tener una idea clara de lo que era el cante y el baile en Cádiz en 1812.
    ¿Dónde han investigado?
    Leer el Mercantil de Cádiz de las fechas hubiera sido un buen comienzo para poder darnos una visión, anuque la hubieran “agiornado”, de la época que diecen querer evocar.
    En fin, una tomadura de pelo con la sala llena tres días.¿Qué me vas a contar?

    • lagazapera Escrito el 15 septiembre, 2012 08:38

      A Luis Suárez Ávila: Tampoco esperaba gran cosa, Luis, conociendo obras anteriores. Con Cádiz y lo atractivo de aquella época podría haber hecho maravillas. Otra vez será.
      Un abrazo.

  • Emilio P Escrito el 15 septiembre, 2012 08:49

    Comprendo amigo Bohórquez que tengas problemas para elaborar una critica del flamenco actual.Para mí seria un martirio algo fuera de Triana,la “campiña sevillana” y vámonos pa Cai.Triunfo absoluto de este espectáculo en toda la “España Flamenca”,pero algo pasa,o aquí nos sobran raices,o los nuevos efluvios son más propicios para nipones y las riberas del Hudson.Un abrazo

  • MAr Escrito el 15 septiembre, 2012 10:16

    Estimado Sr Bohórquez: Yo he visto este espectáculo en un par de ocasiones, y discrepo de su visión. Que un espectáculo verse sobre La Pepa de 1812 no implica necesariamente que tenga que hacer referencia exclusiva al flamenco de la época. EN mi humilde opinión se pretendía reflejar la vida y la historia de aquel Cádiz, no la vida flamenca de aquel Cadiz. Sara (a la que no conozco personalmente) creo que pretende dar un toque flamenco a la historia de la ciudad, osea representar la vida de la ciudad desde su posición de bailaora, pero no desde el punto de vista estrictamente flamenco, sino ‘aflamencando’ la historia a su modo. De acuerdo estoy con usted en que en la mayoría de los casos falta investigación por parte de los artistas para hacer sus espectáculos, y deberían de tirar de profesionales como usted, pero en este caso no creo que sea tan necesario como menta usted y el amigo Luis Suárez Avila.
    Saludos

    • lagazapera Escrito el 15 septiembre, 2012 10:38

      A Mar: Si se le encarga la obra a una bailaora de flamenco es para que haga algo flamenco. Pero aunque Sara no haya querido decirnos cómo era el Cádiz flamenco o preflamenco de aquella época, al recrear la época musical y dancísticamente debería haber investigado un poco más, porque no dio ni una. Si lo hizo en el vestuario y parte de la escenografía, ¿por qué no en la música y la danza? No obstante, respeto su opinión y le agradezco el buen tono de su comentario, que es muy constructivo.
      Saludos, Mar.

  • Paco de Cái Escrito el 15 septiembre, 2012 10:37

    Manuel buena critica, creo que lleva mucha razón a comentar lo de las carreritas y esa cantidad de tela en los trajes, creo que eso ya esta muy visto querida paisana, te quiero decir Sara, que te conozco desde pequeña,que cambie ya todo eso que lleva varios años luciendo y te ponga, como hacia La Cuenca, un pantalón y me baile por alegrías de Cái de ese Cái tuyo, porque tu no tiene nada de cañailla, no eres de la Isla de León, eres de La Plaza de las Viudad a dos minutos de ese Gran Teatro Falla y baila como tú sabe hacerlo y dejarte de dar esa carreritas que ya estan pasada de moda, baila para que nosotros los gaditanos digamos, tenemos los mejor del mundo, acuerdate de esos nombres que Manolo o Manuel dicen en su critica y si eres muy joven para esos, piensa en David Palomares que te puede poner los pelos de punta.
    Paisana un saludo, como tambien a Manuel, el señor Suarez y Faustino, tres pilares de la sabiduria flamenca.
    Paco de Cái

    • lagazapera Escrito el 15 septiembre, 2012 10:44

      A Paco de Cái: Gracias, Paco. Cuando acabe la Bienal volveremos a tomarnos un vinito en Cái. Ya sabes cuánto me gusta ir contigo por Santa María.
      Saludos.

  • Valerio Escrito el 15 septiembre, 2012 12:41

    Estimado Sr. Bohorquez: Hay una cosa que echo en falta en la mayoría de comentarios y críticas de los espectáculos… es la mención mas explícita del trabajo técnico (sonido e iluminación), tanto para lo bueno como para lo malo.
    Cualquier espectáculo sin iluminación dejaría de serlo…
    Cualquier artista sin sonido dejaría de ser escuchado…
    Hay que distinguir entre los errores de planteamiento y los errores de criterio…
    Un espectáculo puede estar mal planteado técnicamente y ahí no tiene ninguna solución. Un espectáculo con un error de criterio ya es mas difícil de comentar porque entraría parte de la subjetividad e incluso de la intención objetiva del técnico al servicio de los artistas. UNA COSA ES CLARA, SIN ILUMINACION NI SONIDO SERÍA IMPOSIBLE PODER ACCEDER AL TRABAJO DE LOS ARTISTAS EN LOS ESPACIOS QUE NOS OCUPA EN ESTA BIENAL y en la totalidad de los teatros.
    Un saludo.

    • lagazapera Escrito el 15 septiembre, 2012 15:20

      A Valerio: En ese aspecto suele haber un buen nivel y el espacio del que disponemos no nos permite a veces pararnos en esas cuestiones, que, como dices, son fundamentales. Lo tendré en cuenta.
      Muchas gracias.

  • Luis Suárez Ávila Escrito el 15 septiembre, 2012 16:00

    Manolo, con buena iluminación y buen sonido se aprecian mejor los fallos. Son, como dice mi mujer, de los sin sustancia, pero pretenciosos, unos “trascendentes enredadores”. Es como hacer, en diez volúmenes, la edición crítica del texto de “El cuento de la buena Pipa”, con sus variantes y anotado.
    Tú sabes, igual que yo, a qué estamos llegando.

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