Son memoria de lo jondo y ojalá nunca sean olvido

José Menese visto por Fernando Fuentes

José Menese visto por Fernando Fuentes

Le escuché decir no hace muchos días a un moderno del flamenco, de los muchos que existen actualmente –también son necesarios, no crean–, que en este arte somos demasiado nostálgicos, que miramos en exceso al pasado, en detrimento de los artistas actuales. Es posible que sea así. No obstante es perfectamente compatible mirar al pasado y amar y apoyar lo actual. Una malagueña de Chacón no tiene por qué caer en el olvido para que sea valorada una bulería del Pele. O no hay por qué enterrar de nuevo a Enrique el Cojo para que brille Israel Galván. El flamenco es un arte con dos siglos de vida, como mínimo, y existe una memoria: el legado de todos y cada uno de los que han cantado, bailado o tocado la guitarra. Lo que no acabo de entender bien es que a veces nos olvidemos de los artistas mayores, que los arrinconemos, y que solo los rescatemos cuando llevan decenas de años muertos. Es lo que hemos hecho con artistas tan importantes como el propio Chacón, Juan Mojama o Tomás Pavón. Se murieron en la pobreza y años después empezamos a darles valor. Sus discos de pizarra aún dan dinero y los jóvenes intérpretes del cante siguen bebiendo en esas fuentes. La idea de Memoria, el espectáculo que tuvo lugar la noche del viernes en el Teatro de la Maestranza, es una magnífica idea, aunque no tuviera una buena respuesta por parte del público sevillano: menos de medio aforo. También es verdad que enero no es el mejor mes, por lo de la cuesta, y que en la calle hacía un frío que cortaba la piel. Tampoco el Maestranza era el espacio más indicado para este espectáculo. Y quizás no estuvo bien planteado, por lo que resultó demasiado frío, sobre todo el fin de fiesta con las flamencas de Jerez, de la Peña Tío José de Paula, que fue verdaderamente decepcionante. Naturalmente, como en el elenco había buenos artistas, el espectáculo tuvo momentos buenos. Fue una delicia escuchar tocar su sitar al mítico Gualberto, lo mismo en la granaína y los verdiales, que en las sevillanas clásicas, en los dos casos, acompañado a la guitarra por el sevillano Ramón Amador. Las notas dadas por Gualberto son impensables en ningún cantaor actual. Solo si resucitaran Chacón y Vallejo podrían competir con su sitar, del que salieron unos agudos mojados en vino de la Cava Nueva de Triana, de la taberna del Pancho. De la otra Cava, la gaché, aunque más bien del Zurraque, nos llegó otro cantaor mítico, Paco Taranto, quien acompañado a la guitarra por un maestro cordobés, Merengue, se acordó de aquellos alfareros y artesanos que cantaban la soleá desvestida de compás, aunque rica en melodía y dulzura, reivindicando la memora de Ramón el Ollero, el Quino Lorente, Garfias, el Sordillo o Emilio Abadía. Aunque Paco Taranto tenga su propio sello. De lo mejor de la noche fue la actuación del veterano guitarrista moronero Paco del Gastor, dedicado ya a la docencia y a pulir a sus dos nietos guitarristas, que continúan la escuela de Diego del Gastor. Solo ver al maestro en el escenario con su planta de tocaor clásico, de la vieja escuela, resultó emocionante. La teoría del bordón gastoreño en su más pura esencia, con su admirable sentido del compás y eso que llamamos sabor y que muchos no acaban de entender. También acompañó Paco a un buen cantaor, Canela de San Roque, quien nos dejó bulerías por soleá y seguiriyas, siempre en la línea de Mairena, cantaor en el que se mira desde sus comienzos. Encantador, como suele ser habitual, estuvo el veterano bailaor malagueño Carrete, que baila a su manera, esto es, sin calcar a nadie, luciendo además una planta increíble para su edad. Con la guitarra de Ramón Amador y el cante de Manolo Sevilla y Diego Camacho El Boquerón, nos dejó unas alegrías muy particulares, ricas en poses muy personales y con una manera de pasear que cautivó. Disfruta en el escenario y eso es vital para transmitir como lo hace. En un espectáculo como Memoria era imprescindible contar con una voz que huele precisamente a memoria, José Menese, artista de la Puebla de Cazalla con más de cincuenta años cantando. Y de una manera admirable, por derecho, con escasas concesiones a la galería. Tonás, martinetes y tientos, tres estilos que brillan sobremanera en su extenso y jondo repertorio. Emociona aún ver a este morisco en un escenario, con esa voz capaz de despellejar la memoria del cante. Solo un pero a este espectáculo. En la memoria del flamenco la mujer ha jugado un papel importante y en este espectáculo se reduce su papel a las pàtaítas por bulerías de cuatro flamencas de Jerez.

Luego he sabido que en un principio estaba prevista que actuaran La Negra y Angelita Gómez, que al final se cayeron del cartel por diversas razones.

Teatro de la Maestranza.Memoria. Cante: José Menese, Paco Taranto, Canela de San Roque, Manolo Sevilla y El Boquerón. Baile: Carrete de Málaga. Sitar: Gualberto. Guitarras: Paco del Gastor, Merengue de Córdoba y Ramón Amador. Guión y dirección: José Luis Ortiz Nuevo. Sevilla, 17 de enero de 2015.

 

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4 Comentarios

  • Luis Pérez Escrito el 19 enero, 2015 12:01

    Me duele no haber podido asistir, precisamente por esta maldita cuesta de enero que por momentos se nos antoja a muchos interminable. Nunca he sido partidario del pan y circo para el pueblo, sobre todo en períodos de precampaña electoral, pero no creo que la política de precios caros sea la ideal para defender la universalización del flamenco, y no me refiero a su internacionalización, sino a su propagación, para conocimiento y disfrute de todos los estratos de nuestra sociedad.

    Una media entrada para ver a grandes figuras como las de éste espectáculo no se debe al frío enero ni a la poca afición de Sevilla al cante jondo, sino al elevado precio de las entradas. Me consta que los artistas tienen que comer y un espectáculo como el de marras no se financia exclusivamente con la taquilla, luego subvenciones haberlas, haylas. Lo que cabe preguntar en voz alta es si se debe subvencionar exclusivamente a las clases que no tienen problemas para llegar a fin de mes.

    De momento, los tiesos nos tendremos que conformar con seguir crónicas y críticas como la tuya, que nos regalan la ilusión de haber estado presentes en el patio de butacas.

    Luis Pérez

  • Manuel Garcia Burgos Escrito el 19 enero, 2015 17:34

    Me estoy enterando ahora mismo del espectáculo de cante flamenco del Maestranza, quizás no haya yo visto la publicidad en la prensa o en otros medios, pero creo que no es idóneo el mes de Enero para un espectáculo en el Maestranza, lo digo porque en ese gran teatro los precios son mas altos que en otro recinto, precios a los que no llegamos los pensionistas por mucho que nos guste el flamenco.
    Me decía mi padre ” Manolo hijo, la cultura nunca estará al alcance de la clase media “. 69 años tengo y esas palabras son proféticas para mi, siempre que paso por una taquilla me acuerdo de el.

  • Diego el Marquesito Escrito el 19 enero, 2015 20:27

    Saludos Cordiales ;
    La memoria del flamenco no se supo explicar en este espectáculo lleno de prisas y mal conjunción tanto en la dirección como en la producción.
    Este fracaso de espectáculo nos valdrá a todos para aprender de los errores.Y cuando tengamos la oportunidad de poder contar en un escenario con figuras tan importantes,debemos de escuchar a la historia de lo vivido y saber conjugar y sacar más provecho a sus cualidades interpretativas.
    Estimado Manolo lo siento enormemente, pero salvo Paco,Canela y Menese lo demás no puedo asimilarse en ningún caso.
    Un abrazo.

    • lagazapera Escrito el 23 enero, 2015 00:22

      A Diego el Marquesito: Qué quieres que te diga. Un abrazo.

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