Responsabilidades

Nos han dicho tanto desde niños qué es y qué no es importante en la vida, que cuando llegamos a los cincuenta años nos cuesta decidir por nosotros mismos. En mi lista de cosas importantes, de prioridades para andar por la vida y ser más o menos feliz está en primer lugar la responsabilidad de la familia, de los seres queridos. Nadie es imprescindible, pero hay quien me necesita y ahí me centro con más o menos éxito, en ocasiones sacrificando mi propia vida, como creo que nos pasa a millones de personas en el mundo. Otra de mis prioridades es el trabajo, un trabajo ingrato e incomprendido que unas veces me hace feliz y otras desdichado, pero siempre hay alguien en cualquier parte del mundo que disfruta con lo que escribo. De nuestro trabajo depende también el bienestar de las personas que queremos, luego hay una conexión entre la primera prioridad y la segunda. En tercer lugar la prioridad de los amigos, esa otra familia que a veces es más importante que la primera, o sea, que la propia familia. En el último lugar de la lista me tengo a mí mismo y reconozco que me tengo un poco abandonado. Adoro el cine, pero he dejado de ir. Sueño con una casa de campo, pero vivo en una gran casa desde la que no veo ni los pájaros. Me encanta viajar y lo hago cada vez menos. Tengo ganas de gritar lo que siento, pero temo despertar a quienes duermen a mi alrededor. Quiero camiar mi vida, pero eso afectaría a todo lo que está en mi lista de prioridades: la familia, el trabajo, los amigos, la responsabilidad. Solo podría cambiar de vida si me olvidara de una vez por todas de todo eso que me dijeron de niño que era lo único importante en la vida. Y no es nada fácil romper con todo eso. Hacer borrón y cuenta nueva. A lo mejor en otra vida, si existe. Aunque de existir la posibilidad de nacer otra vez, siempre habría alguien para decirte de nuevo qué es y qué no es importante para vivir. Y esto me plantea una duda razonable, la de saber si en esa otra hipotética vida me serviría de algo la experiencia de la vida actual. Si es así, la aceptaría. Si no va a ser así, con una vida ya voy sobrado.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

Escribir comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *