Recordando al Niño de Marchena (II)

A Isabel Domínguez

El gran torero Pepe Marchena posó así de orgulloso con el Niño de Marchena.

El gran torero Domingo Ortega posó así de orgulloso con el Niño de Marchena, que enamoró a varias generaciones de aficionados.

José Tejada Martín fue el primogénito del matrimonio formado por el ya citado Juan Perea y Rita Tejada Martín, que lo trajo al mundo en noviembre de 1903. Si se han fijado, sus dos apellidos son los de la madre, lo que tiene su explicación. Rita trabajaba en la capital como sirvienta de unos marqueses. Se quedó embarazada de Juan y cuando tuvo al niño los marqueses la obligaron a ponerle sólo sus apellidos, al menos mientras no se casara con el joven labrador marchenero. Tras trabajar de aprendiz de herrero en una fragua de la Plaza Vieja de Marchena, de cuidador de borricos, porquero -guarda de cochinos- y camarero, en seguida descubre que era más fácil ganarse la vida cantando, pero se encontró con la negativa paterna, algo normal en una época en la que el cantaor de flamenco era poco menos que un bandolero, por muy considerados que estuviesen ya entonces artistas como Don Antonio Chacón, la Niña de los Peines y Manuel Torre. Cumplidos los 9 años de edad el niño era un prodigio de la Naturaleza y el padre no podía evitar que comenzara a despuntar en el cante y a sonar ya como el nuevo genio del género. Al parecer, su primera actuación en público, con guitarrista y todo, fue en un café de Fuentes de Andalucía, localidad cercana a Marchena donde conoció al Indio Pachicha, guitarrista aficionado que le ayudó en sus comienzos. Con 9 años cantó en Almería junto al Niño Medina, en 1912. Este dato me sorprendió mucho, llegando a pensar que hubiera existido otro Niño de Marchena con anterioridad a éste. Parece ser que no, que alguien se llevó al niño de Rita de gira con el Niño Medina.  Con 14 años de edad había recorrido muchos pueblos de Andalucía. Sevilla era entonces, en la segunda década del siglo XX, la sombra de lo que había sido en la época dorada de los cafés cantantes -último tercio del XIX-, pero el cante se había introducido en los teatros y a él le gustaba acudir al San Fernando a escuchar a la Niña de los Peines y al Niño Medina; al Salón-Circo Victoria, que estuvo situado en el Prado de San Sebastián, para emocionarse con Manuel Torre; o al Lloréns, que en la popular Feria de San Miguel siempre programaba buen flamenco, para aprender directamente de Don Antonio Chacón y Manuel Escacena, dos de sus referencias. Fue precisamente este año, con motivo de la Feria de San Miguel, cuando cantó por primera vez en El Novedades en compañía de otros dos nuevos fenómenos del cante, como eran Pepito El Pinto y El Carbonerillo. En una entrevista que le hizo un periódico sevillano en diciembre de 1972, hablaba de aquella etapa de su vida:

Luego me vine a Sevilla a cantar en el Duque. Cantaban conmigo José Rodríguez El Colorao, Fernando El Herrero, Rafael Pareja, Salvaorillo, que era compadre de Chacón, El Gordete y Cayetano el Pintor, que tenían sus oficios por el día, y por las noches cantaban en fiestas que se terciaban. Los profesionales, es decir, los que vivíamos de eso, éramos, a parte de mí, que era el más joven, Chacón, Pinto, Torre, Carbonerillo y Tomás Pavón, que actuábamos juntos en el Novedades, cobrando un duro los normales, ocho pesetas las figuras y doce Chacón.

Dado a conocer en Sevilla amplía luego su campo de trabajo a ciudades como Córdoba, Málaga y Huelva. También a Badajoz, una ciudad extremeña de mucha tradición de flamenco. Pero animado por el cantaor trianero Rafael Pareja, que era su padrino artístico, en 1922 decide ir a la conquista de Madrid donde ya triunfaban otros cantaores sevillanos como Pepe el de la Matrona, Manuel Escacena, Fernando el Herrero, El Macareno y Bernardo el de los Lobitos, entre otros muchos. Debuta en el merendero Casa Juan, que estaba en el Barrio de la Bombilla. En este sitio, según contó él mismo en la conferencia que ofreció en la Universidad de Sevilla en febrero de 1972, alternaba con Carmen Espinosa La Lavandera y el Canario del Colmenar, destacando por encima de ellos de manera contundente, así como de todos los que trabajaban en la Villa y Corte, lo que pone en alerta a los avispados agentes artísticos de la época, como Juan Carcellé, que es quien ve en el joven cantaor de 19 años de edad a la figura que podría jugar un papel fundamental en el proyecto de llevar el cante al los grandes recintos y a algunos teatros que hasta el momento se resistían a contar con el cante flamenco en sus programaciones. Tras la celebración en Granada del famoso Concurso de Cante Jondo, que impulsaron Lorca y Falla, con el apoyo de otros importantes intelectuales y artistas, el cante flamenco alcanza una gran popularidad y dos grandes empresarios, Vedrines y su cuñado Montserrat, se ponen a trabajar en la idea de celebrar macroconciertos de flamenco en las plazas de toros, creando así una nueva etapa del género a la que conocemos como Ópera flamenca, que duró desde mediados de los años veinte hasta iniciados los cincuenta.

http://www.youtube.com/watch?v=FyjnSUjP-Eg

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3 Comentarios

  • vivaldivallejo@gmail.com Escrito el 29 noviembre, 2010 21:41

    Hace poco,tuvimos una discusión,mi tío….flamenco por los 4 costados y yo,..el comentario encontrado era,si la figura de Rafael Pareja,podría considerarse como la de “mentor ” de Pepe Marchena….¿fué realmente su mentor,introduciéndole en el flamenco bajo su manto?…me consta que,Marchena sentía un gran respeto por las opiniones de Pareja. Mi tío, me negaba la afirmación,al considerar que no, que podría indicarle algunos aspectos determinados de cierto cante;pero en ningún caso,mentor. ¿sabemos algo al respecto con veracidad?.Gracias

    • lagazapera Escrito el 29 noviembre, 2010 23:57

      A Vivaldivallejo: No sabemos cómo cantaba Pareja, pero tuvo que ser un maestro porque Pepe lo consideró siempre una de sus referencias. Fue uno de los primeros en llevárselo de gira, a Madrid, por ejemplo, donde lo hizo alternar con Fosforito el de Cádiz, Mojama y Chacón. Fue su mentor, sin duda.
      Buenas noches.

  • Luis Chacón Escrito el 30 noviembre, 2010 22:13

    Lo que dice mi hermano de mi tío Antonio Chacón (el otro)no es del todo preciso.Revisando el video,nuestro tío dijo:
    -“Marchena no tuvo mentor,se hizo así mismo…escuchaba lo que le decía uno y otro…
    oye no cantes por ahí porque te va peor para tus tonos…pero eso es algo que se lo podía decir cualquiera, guitarrista o aficionao…”

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