Ramón el Ollero, un ‘gachorcito’ de Triana que sale del anonimato

El Ollero

Única imagen conocida de Ramón el de Triana. .

El cantaor Ramón el Ollero es una institución flamenca de Triana, aunque nadie hasta ahora se había preocupado de averiguar si era natural del arrabal sevillano o si, al menos, residió en él el tiempo suficiente como para ser considerado un cantaor trianero. Fernando el de Triana y Rafael Pareja, que lo conocieron sobradamente, apenas dieron a conocer su trayectoria en la medida que tan importante cantaor merecía. Se le atribuyen varios cantes por soleares y se ha asegurado que era más importante que Antonio Chacón. Según Rafael Pareja, era el cantaor mejor pagado de Sevilla hasta que llegó el genio jerezano y lo desbancó. La experiencia me ha enseñado que estas afirmaciones hay que ponerlas siempre en cuarentena. Pero, ¿quién fue en realidad Ramón el Ollero, o Ramoncillo el de Triana, que de ambas formas se le conoció en el mundo del flamenco?

¿Cómo hemos conseguido dar con él y, sobre todo, cómo podemos asegurar quién fue el célebre cantaor alfarero? Muy sencillo. Hace unos trece años aportamos un artículo de prensa del siglo XIX en el que el firmante de la crónica, El Rancio, daba a conocer su nombre y sus dos apellidos. Solo había que buscar en el censo de Sevilla a alguien que se llamara Ramón Rodríguez Vargas. Localizado ya en el padrón de vecinos, donde constaban su nombre y apellidos, oficio, lugar de nacimiento, edad y nombre de sus padres, el siguiente paso fue buscar su partida de nacimiento en Sevilla. No fue fácil porque en uno de los padrones lo hacían nacido en la localidad sevillana de Carmona y bautizado en la Parroquia de San Pedro. Pero en otros padrones constaba que era de Sevilla y que había sido bautizado en la Parroquia de Santa Ana. En realidad, la que era de Carmona fue su compañera, de ahí el error en el padrón.

Padrón Ramón Rodríguez Vargas-1904

El cantaor viviendo en la calle Palomas junto a Gracia Pérez Pérez. Año 1904.

Localizada su partida de nacimiento en el Registro Civil de Sevilla, en Santa Ana, supimos que, en efecto, se llamó Ramón Rodríguez Vargas y que nació en Triana, en el número 4 de la calle Caballeros –la actual calle Procurador–, el 22 de diciembre de 1857. Fue hijo del alfarero Antonio Rodríguez Manteca y de María del Amparo Vargas-Machuca Vázquez, de Triana. Por línea paterna, era nieto de Manuel Rodríguez y de Rita Manteca. Y por línea materna, de Juan Vargas y Ana Vázquez. Fue hijo y nieto de alfareros trianeros, de reputados profesionales del barro que vivieron siempre en la Cava Vieja, en la Triana considerada menos flamenca que la Cava Nueva o Cava de los Gitanos. Por tanto, lo de Ollero no es porque hiciera hoyos en las calles o porque se apellidara Ollero, como alguna vez se ha insinuado, sino porque era alfarero y hacía ollas de barro. Al parecer, el apodo era heredado de su padre, Antonio el Ollero, de ahí que a él le dijeran en Triana Ramoncillo el Ollero.

Ramón Rodríguez Vargas-1857nac

Partida de nacimiento de Ramón Rodríguez Vargas. 22 Diciembre de 1857.

Por tanto, queda demostrado mediante documentos absolutamente fiables y contrastados que Ramón era natural de Triana y descendiente de trianeros dedicados a la alfarería tanto por línea materna como paterna, al menos desde el siglo XVIII. Sin embargo, está por demostrarse aún que se criara y se hiciera cantaor en el arrabal. En el censo de vecinos de Triana de 1865 ya no aparece empadronado en el barrio. O sea, que con menos de ocho años emigró a otra parte y nunca más volvió a censarse en Triana, salvo sorpresa. Tampoco aparece en los libros de quintas de Sevilla, lo que indica que con veinte años tampoco residía en la capital andaluza. En el censo general de 1885 sigue sin aparecer como habitante de Sevilla, y tampoco en el de 1895. Ramón Rodríguez Vargas aparece empadronado por primera vez en la ciudad de la Giralda en 1899 y ya no se va de ella hasta su muerte. Al menos, es lo que hemos podido averiguar hasta ahora, aunque habrá que hacer un rastreo más exhaustivo. Lo localizamos viviendo en la calle Palomas, en Omnium Sanctorum, donde murió a la corta edad de 47 años. Vecino, por cierto, de otro cantaor muy olvidado, el sanluqueño Francisco Viache, que cantaba en la compañía de Silverio Franconetti junto a José Lorente, el Pintor y el Maestro Pérez. Y que en un padrón reza como artista.

Juan de Vargas

Su tío Juan Vargas Vázquez en un padrón de quintas de 1840. Cava Vieja.

Ramón vivió hasta sus últimos días con Gracia Pérez Pérez, nacida en Carmona en 1862, con la que no tuvo descendencia.  Una vez muerto el cantaor, esta mujer se afincó en la Macarena, en la popular calle Torrijiano, en una humilde accesoria de alquiler, lo que indica que el artista trianero murió tan pobre como solía ser frecuente entre los cantaores de aquel tiempo.

¿Dónde se crió Ramón el de Triana? Todo indica que fue en Córdoba y en la actualidad estamos buscándolo en los censos de vecinos para demostrarlo o desmentirlo. Siempre se ha hablado de su relación con esta ciudad andaluza y de que cantó mucho en sus cafés cantantes, aunque sin pruebas. También pudo emigrar a algún pueblo cercano a Sevilla. El hecho de que fuera un cantaor general, que llevara en su amplio repertorio palos como las malagueñas y las seguiriyas, la caña y las serranas, puede hacernos pensar que no se formara como cantaor en Triana, cuyos cantaores eran fundamentalmente intérpretes de soleares, seguiriyas y tonás. En el artículo ya citado, dice El Rancio, que por los datos que da de él suponemos que tuvo que conocerlo muy bien, que era de la escuela de Silverio. De hecho, cantó algunas temporadas en su famoso café de la sevillana calle Rosario, entre 1881 y 1884. También llegó a actuar en el Café del Burrero. Esto indica que fue profesional del cante, aunque nunca dejara de ser alfarero. Sin embargo, Ramón fue fundamentalmente un cantaor de fiestas privadas, en las que llegó a alcanzar cierta notoriedad y estuvo muy bien pagado. En 1899, según una noticia aparecida en El Guadalete el 27 de enero de este año, localizada por Antonio Barberán, participó en una fiesta en el Hotel Madrid de Sevilla, en la Plaza Nueva:

Después del banquete se improvisó en el casino una agradable fiesta en la que el conocido cantaor flamenco Ramón el de Triana, se cantó por soleares y malagueñas como él sabe hacerlo.

Suponemos que en la fiesta habría más artistas, pero el cronista solo nombró al cantaor trianero, lo que deja claro que era muy conocido. ¿Tanto como para crear escuela, como para ejercer alguna influencia en los cantaores más jóvenes que él? ¿Por ejemplo, en Rafael Pareja, Fernando el de Triana, Pepe el de la Matrona o el Colorao de la Macarena? Lo cierto es que sus soleares sí crearon escuela, porque han sido grabadas por innumerables cantaores desde la etapa de la discografía hasta la actual. Hay quien asegura que fue quien creó la llamada soleá alfarera, la que se conoce como del Zurraque, lo que es mucho decir. Al no ser un cantaor gitano, sino un gachorcito de la Cava Vieja de Triana, Ramón el Ollero ha sido poco menos que un proscrito. Acusado, además, de adulterar y devaluar las verdaderas soleares de Triana. Ramón no fue gitano y, al parecer, tampoco se esforzó nunca en parecerlo a la hora de cantar. Quizás por este motivo, Ricardo Molina lo trató tan injustamente en el Diario de Córdoba, en 1963:

Ramón el Ollero, la Gómez y la Cuende, generaciones bastardas que desfiguraron los cantes auténticamente sevillanos.

Abuelos Ollero

Los abuelos paternos de Ramón viviendo en el Barrio Nuevo en 1851.

¿Cómo se puede decir eso de un cantaor que no grabó, como Ramón el Ollero? Solo hay una explicación: que no era gitano. Sin embargo, este mismo escritor pone por las nubes a Joaquín el de la Paula, quien tampoco grabó. Y que, según me confesó un guitarrista que lo acompañó muchas veces, El Negro, desafinaba como una guitarra de solo tres cuerdas. Dicen que la voz de Ramón era un caramelo, una voz redonda y bien timbrada, melódica. Con una facilidad pasmosa para ligar los tercios, que es una técnica muy trianera. No hay que descartar que alcanzara a conocer a Frasco el Colorao, cantaor que según mis pesquisas tampoco fue gitano, que falleció en Triana cuando Ramón era ya un mozalbete. Desde luego, por edad pudo alternar con Tío Antonio Cagancho y su hijo Manuel, el Quino Lorente y la Cuende, la Gómez y la Bilbá, la Josefa y Juana Ruca, el Tío Martín y Diego el Lebrijano. Incluso con María la Andonda, que vivió en Triana poco tiempo, pero a la que pudo escuchar sus soleares en alguna fiesta privada. En cuanto a los cantaores de la otra orilla, el Ollero alternaría con todos, desde Silverio, que al parecer fue su referencia, hasta José Lorente. Asimismo, pudo disfrutar de todos los cantaores y cantaoras que vinieron a Sevilla en aquel tiempo a trabajar en sus cafés: Dolores la Parrala y María Borrico, Carito y Salvaorillo de Jerez, Paco la Luz y Juan Junquera, el Canario de Álora y Juan Trujillo El Perote, la Peñaranda y la Trin de Málaga, Enrique Ortega y Fernando Ortega El Mezcle, la Juanaca de Málaga y el gran Paco el Sevillano.

Como, según cuentan, era un estupendo aficionado, se formó entre Triana y Sevilla, dos grandes escuelas de cante, lo que le sirvió para ser un cantaor largo, enciclopédico. Lástima que nunca vayamos a saber cómo cantaba, porque no llegó a grabar cilindros, al menos que se sepa. Y, aunque pudo hacerlo, tampoco impresionó nunca los famosos discos de pizarra. Ramón el de Triana, pues, seguirá siendo un cantaor misterioso. Pero a partir de hoy, al menos, sabemos quién fue, de dónde era y dónde acabó sus días el gran cantaor trianero.

Ramón Rodríguez Vargas-1904b

Firma de Ramón el Ollero en el último padrón que hizo. Calle Palomas, 41.

Ramón Rodríguez Vargas, apodado El Ollero, aunque anunciado siempre como Ramón el de Triana, pudo acabar sus días en su barrio natal pero prefirió, por las razones que fueran, agotar su penosa existencia en el número 41 de la calle Palomas, en el Barrio de la Feria. Esta calle se llama hoy Faustino Álvarez. Le diagnosticaron tuberculosis pulmonar y murió de esta cruel enfermedad el día 25 de abril de 1905. Tenía solo 47 años. Fue enterrado al día siguiente en el Cementerio de San Fernando de Sevilla, en tercera clase. Concretamente, en el número 12 de la calle Santito:

Como capellán del Cementerio de San Fernando certifico haber dado sepultura al cadáver de D. Ramón Rodríguez Vargas, de Antonio y Amparo, natural de Sevilla, de 47 años, soltero. Murió de tuberculosis en Palomas 41. Parroquia Omnium Sanctorum. Se inhumó en la sepultura de 3º clase número 12, derecha. Grupo Primero. 4ª  Cuartelada. Santito.

Sevilla, 26 de abril de 1905.

Muerte Ramón 2

Registro de la muerte de Ramón de Triana en el Cementerio de Sevilla.

Ahora ya sabemos por qué el pobre Ramón el Ollero cantaba aquella soleá terrible, desoladora, que es parte de su obra:

Estoy ético de pena,

nadie se arrime a mi vera,

que el que de mi mal se muere

hasta la ropa le queman.

 Pueden hacerse una idea del esfuerzo y el coste económico de un trabajo de investigación de este tipo. No quiero ninguna medalla. Solo un poco de respeto para quienes queremos sacar del injusto anonimato a aquellos que nos legaron esta maravilla cultural que tanto amamos. El resto de la documentación sobre Ramón el de Triana lo daremos a conocer en el libro que preparo sobre el flamenco y los flamencos de Sevilla, donde irá un extenso capítulo de Triana.

Calle Palomas 2

El actual número 41 de la calle Palomas, hoy Faustino Álvarez.

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34 Comentarios

  • Miguel Ángel Vargas Escrito el 19 agosto, 2013 19:40

    Don Manuel,

    Un placer leer y ver cómo te compartes. Aprendemos todos a no tomarnos la Historia como una ciencia de compartimentos cerrados sino como una ciencia social en continua reinterpretación. Hasta los gitanillos aprendemos de la historias de nuestros gachés…

    Un saludo desde Lebrija

    • lagazapera Escrito el 19 agosto, 2013 21:22

      A Miguel Ángel Vargas: Gracias, maestro. Mi abuelo se llamaba Peña, así que a ver si vamos a ser un poquito calé. Sabes lo que admiro a los cantaores gitanos. Ramón no lo era, que sepamos, pero por lo visto era un buen cantaor. Por algo seguimos halando de él. Un abrazo.

  • PEPE MUÑOZ Escrito el 19 agosto, 2013 20:45

    Gracias, Don Manuel. Así se escribe la nueva y verdadera historia del Flamenco.
    El Don que tienes es el del tesón que pones en las investigaciones para darnos a conocer a los aficionados los datos autenticos de los artistas del Flamenco.
    Sigue en la lucha y de vez en cuando nos regalas algunos artículos como este.
    Un abrazo Maestro.

    • lagazapera Escrito el 19 agosto, 2013 21:19

      A PEPE MUÑOZ: Gracias, querido amigo. Ahí estaremos, hasta que el cuerpo aguante. Tú mejor que nadie sabes lo necesaria que es esta labor. Un abrazo.

  • Guillermo Escrito el 19 agosto, 2013 22:15

    Enhorabuena Manolo. El esfuerzo y trabajo es siempre impagable, pero has de saber que te seguimos y admiramos tu trabajo muchos invesigadores. Nunca llueve a gusto de todos, pero siempre sale el sol tras la tormenta, y este sol que nos traes del Ollero reluce con mucha fuerza. Un abrazo, amigo, y a ver si podemos disfrutar pronto de tu libro.

    • lagazapera Escrito el 19 agosto, 2013 22:26

      A Guillermo: Muchas gracias, es un honor. Supongo que lo acabaré algún día. Son tantos artistas. Un abrazo grande.

  • Antonio Barberán Escrito el 19 agosto, 2013 23:17

    ¡Enhorabuena! Otro ‘pal’ bote… como dicen los pescadores. Y es que la investigación tiene alguna similitud con la pesca. Hay que ser paciente y probar con varias muestras y en varios sitios hasta que el preciado pez pique. ¡Y menudo pescao el tuyo! Ramón el de Triana, ¡casi ná! Un abrazo, maestro.

    • lagazapera Escrito el 19 agosto, 2013 23:59

      A Antonio Barberán: Gracias, Antonio. Sé que tú valoras estos trabajos, en los que eres un verdadero maestro. Un abrazo.

  • Svergara Escrito el 19 agosto, 2013 23:57

    Muchas gracias Manuel. Creo que puedo hacerme una pequeña idea de lo que cuesta sacar a la luz estos datos. Pero es la única forma adecuada y tu trabajo es imprescindible. Entiendo que esto sólo puede hacerse por un compromiso verdadero con el flamenco pero lo mínimo debe ser el reconocimiento y respeto de las personas que tienen la oportunidad de acceder a estos datos.
    Por mi parte lo tienes.
    Un saludo.

    • lagazapera Escrito el 20 agosto, 2013 00:01

      A Svergar: Muy agradecido, amigo Vergara. Vamos a seguir y espero vuestro apoyo. Celebro el tuyo. Un abrazo.

  • guille flamenco Escrito el 20 agosto, 2013 07:58

    muchisimas gracias por aportar este articulo manuel.esto tiene tela que buscar y mas cuando no se quiere pinchar en hueso y dar esa veracidad.ojala salga pronto tu libro porque me encantaria poder comprarlo

    • lagazapera Escrito el 20 agosto, 2013 12:06

      A guille flamenco: Gracias a ti. Es fácil equivocarse porque son documentos muy antiguos. Si se equivoca uno, se rectifica y punto. Un abrazo.

  • José Montiel Escrito el 20 agosto, 2013 18:07

    Muy buen trabajo Manuel. Serio y riguroso como debe ser el trabajo de investigación.
    Estaré atento a tus nuevas publicaciones.

    Un saludo

    • lagazapera Escrito el 20 agosto, 2013 18:08

      A José Montiel: Gracias, Pepe. Estoy de lleno con el libro, pero son demasiados artistas, miles de datos, y llevará tiempo. Un abrazo.

  • Luis Javier Escrito el 20 agosto, 2013 19:17

    Felicidades Manolo. A tenor de lo que nos ha llegado de Ramón, hubo de ser uno de los más grandes en su tiempo. Hoy ya sabemos su identidad,amén de otros datos necesarios, se quiera o no, para ubicar su legado en la obra flamenca. Gracias

    • lagazapera Escrito el 20 agosto, 2013 22:38

      A Luis Javier: Un abrazo, compañero de fatigas. Gracias.

  • Faustino Escrito el 20 agosto, 2013 20:54

    El pobre Ramón, el gachorcito. Gracias Manuel, eres incansable. Me felicito por ello. Mientras esperamos tu libro nos regalas estos documentos. Ole tú, de Arahal tenías que ser. Un abrazo.

    • lagazapera Escrito el 20 agosto, 2013 22:37

      A Faustino: Lo de “gachorcito” lo dijo en un periódico Antonio Rodríguez Vargas, uno de los hijos de Manuel Cagancho. Lo era, pero fue un cantaor prestigioso. Hemos aportado sus datos para, entre otras cosas, sacarlo del olvido. Un abrazo, maestro. A ver si le metemos mano pronto a Frasco el Colorao.

  • Paco de Cái Escrito el 20 agosto, 2013 20:56

    Manuel que te puedo decir yo que ante lo han dicho por lo meno 20 flamencos, posiblemente más “enteraó” que yo en esto de la investigación, yo solo soy un pequeñito aficionado, pero cuando veo estos trabajos de esas personas que se parten el pecho para que nosotros los aficionados sepamos la verdad es que se me saltan las lágrimas en ver lo equivocado que eramos hace 70 año, pero como dicen que con el tiempo sale todo a relucir, pero no solo con el tiempo, sino con la bondad de esos señores investigadores de danos tan buenos rato sin que no cueste una gorda, pero ellos sí pagan por esos trabajos y además de su bolsillo. Un abrazo Manuel y sigue dandome esas alegrías que la necesito y tú sabe porque.

    • lagazapera Escrito el 20 agosto, 2013 22:38

      A Paco de Cái: Me alegra de que te haya dado una alegría, Paco. Para eso estamos. Un abrazo.

  • José Luis Escrito el 20 agosto, 2013 22:29

    Con los cantaores que no han grabado nunca se debería tener un respeto y no hacer valoraciones tan a la ligera como esa de Ricardo. Tampoco considero fiables los testimonios, dado que, si se trata de un cantaor de duende, yo lo escucho hoy, cuando tiene la nube en la oreja y tú mañana, cuando ha recibido la luz, y a cada uno nos parecerá una cosa. Sírvanos Manuel Torre como ejemplo. Creo tan complejo el asunto que en este comentario no me cabria lo que pienso. Sobre los desafinamientos sucede algo parecido. Es todo tan relativo, tan circunstancial… una guitarra mala puede inducir a desafinar, o eso creo…
    Nada más, solo felicitarte por este trabajo tan arduo y tan importante para ti. Un abrazo.

    • lagazapera Escrito el 20 agosto, 2013 22:34

      A José Luis: Espero que no sea solo importante para mí, amigo José Luis, sino para el mundo del flamenco en general. Para eso trabajo. Ya sabemos quién fue este cantaor, y eso, creo, es bueno para ampliar nuestro conocimiento sobre este arte. Gracias, amigo.

  • Paco Mármol Escrito el 20 agosto, 2013 22:58

    Chapó Manuel. Gran artículo de investigación, que te agradecemos mucho los amantes del Flamenco. Estamos esperando ese volumen de Cantaores de Sevilla, para poder disfrutar de Historias como esta de Ramón el Ollero.
    Según tengo entendido, vivió un tiempo en Córdoba, por lo que se podrá buscar en padrones de esas fechas, pero lo más importante ya lo tienes tú, que nació en Triana, y que murió en Sevilla, y con los documentos pertinentes y fehacientes.
    Enhorabuena por el trabajo, y a seguir investigando. Un abrazo.

    • lagazapera Escrito el 20 agosto, 2013 23:00

      A Paco Mármol: Lo digo en el artículo, que vivió en Córdoba. Estoy en ello, lo que pasa es que no es fácil. Pronto lo sabremos. Gracias, un abrazo.

  • Rafael Chaves Escrito el 21 agosto, 2013 13:39

    Amigo Manuel

    Gracias de nuevo por estas joyas de investigación. Me ha sorprendido el hecho de que Ramón El Ollero pudiera haber vivido en Córdoba. Es cierto que siempre se ha dicho que este cantaor estuvo en Córdoba, pero yo lo hacía más itinerante. El hecho de que pudiera haberse avecindado allí establecería algunos vínculos con las soleares cordobesas. En este sentido son las impresiones que mandé a nuestro amigo Antonio Barberán y que él amablemente colgó en su blog “Callejón del Duende” a raíz de una noticia sobre El Ollero y cuyo enlace te mando por si lo quisieras leer:

    http://cdizflamencoflamencosdecdiz.blogspot.com.es/2013/06/a-proposito-de-las-soleares-del-ollero.html

    En ellas hago referencia a un estilo de soleá que grabó Paco El de Montilla en cilindros de cera, en la creencia de que dicho estilo bien pudiera haberla tomado del propio Ramón.

    Un abrazo y enhorabuena

    Rafael Chaves

    • lagazapera Escrito el 21 agosto, 2013 18:40

      A Rafael Chaves: Gracias, Rafael. Lo de que Ramón viviera en Córdoba no puede demostrarse todavía, pero es probable. Lo que sí es seguro es que no vivió mucho en Sevilla capital, porque aparece en el padrón seis años antes de su muerte. Lo que no quiere decir que no vaya a aparecer algún día. Ando aún buscando documentación al respecto y espero aportar más luz. Siempre se ha hablado de su vinculación con Córdoba, de que cantó en sus cafés, pero esas cosas hay que demostrarlas. Incluso se ha asegurado que contribuyó a la creación de algunas solares cordobesas. Es muy difícil asegurar esas cosas, Rafael. Yo creo que sí, que influyó. Por cierto, felicidades por tu gran libro. Esa es la manera de aportar cosas.
      Un abrazo.

  • Emilio P Escrito el 21 agosto, 2013 15:25

    Ahí queda para la historia,amigo Bohòrquez….Un abrazo

    • lagazapera Escrito el 21 agosto, 2013 18:40

      A Emilio P: Muchas gracias, amigo Emilio.

  • Miguel Ortega Escrito el 21 agosto, 2013 18:04

    Hola Manuel, felicidades no sólo por este artículo, sino por todo lo que aportas a este mundo nuestro en el que tantas dudas existe. Ojalá consiguieras financiación suficiente para seguir aportándonos tus investigaciones, y seguir aprendiendo de ellas como aficionado inquieto. Un abrazo y gracias.

    • lagazapera Escrito el 21 agosto, 2013 18:31

      A Miguel Ortega: Gracias, amigo Miguel. Un abrazo.

  • JUANA JIMÉNEZ Escrito el 23 agosto, 2013 12:56

    MANUEL TE DEJO ESTAS LETRAS QUE ME LAS CANTÓ ANOCHE MI MADRE POR FANDANGO. ESTÁ A MENOS DE UN MES DE CUMPLIR LOS 96 AÑOS , AHÍ ES NÁ¡¡¡

    TOAS LAS ALONDRAS REALES
    HACEN NIOS EN LOS BARBECHOS
    Y YO LOS VOY A HACER
    EN EL CANAL DE TU PECHO
    SI TÚ ME DAS EL PODER.
    UN ABRAZO ,,,,,,JUANI

    • lagazapera Escrito el 23 agosto, 2013 14:21

      A Juana Jiménez: Precioso fandango. No conocía esa letra. Muchas gracias.

  • Felipe Rull Escrito el 28 agosto, 2013 19:11

    Hace tiempo que no escribo , aunque sigo el blog pero la ocasión lo merece, quiero felicitarte y darte gracias Manuel por el trabajo de documentación e historia que estás realizando con el Flamenco, ayudando a nuevas generaciones que venimos con ganas de poder ser un dia duchos en esto tan grande que nos va atrapando cada vez más.
    Un abrazo Maestro!

    • lagazapera Escrito el 28 agosto, 2013 19:17

      A Felipe Rull: Es mi trabajo, Felipe. Y como, además, es mi pasión, la verdad es que no tiene tanto mérito como crees. Pero te doy las gracias, un abrazo.

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