Pedro Lacambra, contrabandista y flamenco en Triana (II)


Contrabandistas

Además de un contrabandista de gran celebridad y un personaje muy apreciado por el pueblo, don Pedro Lacambra fue cantaor de afición y autor de coplas. Era cantaor de seguiriyas, cañas, polos, serranas y livianas, seguramente por sus continuos viajes a Ronda. Siempre se ha dicho que fue el que divulgó el cante de la liviana, con la letra ya aludida, conocido por el macho de Pedro Lacambra. He aquí otra liviana de don Pedro el contrabandista:

Yo no voy preso,

mientras mis escopetas

no marren fuego.

Porque a la vuelta

tengo diez tiradores

con escopetas.

El cantaor Lázaro Quintana y Monge, en una de sus actuaciones públicas, en 1827, cantó las Seguidillas de Pedro Lacambra, según consta en el Diario Mercantil del Cádiz del 5 de abril de este año. Todavía vivía el contrabandista, concretamente en Triana:

EN LA CALLE DE LA COMPAÑÍA 10… A continuación el Sr. Lázaro Quintana cantará las seguidillas de Pedro Lacambra, las que bailarán el Sr. Francisco Ceballos y el Sr. José López. Seguirá el zapateado por el Sr. López y el Sr. Quintana cantará la petenera americana.

Gitanos pandereta

Eran seguidilas bailables y no sabemos si las letras pertenecían al famoso traficante o si la temática de éstas contaba las aventuras de Lacambra por los caminos andaluces. Lo cierto es que Lázaro Quintana cantaba unas seguidillas con esa denominación, lo que deja claro su popularidad. Pudiera ser que fueran cantes de don Pedro, por la costumbre en el cante flamenco de respetar la autoría de los estilos: la caña de El Fillo, el polo de Tobalo o la toná de Curro Pabla. Hay otras coplas que aluden a Lacambra, como la que sigue, que nombra al pueblo sevillano de donde era natural su esposa, El Ronquillo, y Gerena, otra localidad de la provincia de Sevilla:

Camina Pedro Lacambra

desde el Ronquillo a Gerena,

y a su lado, sobre un potro,

camina Diego Centellas.

Lo de Diego Centellas es una clara alusión a un personaje de Calderón de la Barca. En esta otra se le presenta más como un bandolero que como un contrabandista, que es lo que fue:

En su caballo cuatralbo

camina Pedro Lacambra,

con su trabuco en el brazo

y con su moza a las ancas.

Todavía hay quienes confunden a los contrabandistas con bandidos o bandoleros, pero eran cosas muy distintas. El bandolero era una persona que tras cometer un delito se echaba al monte y se convertía en un delincuente perseguido por la Justicia, en un fuera de la ley. Caso de José María el Tempranillo, Juan Caballero, El Pernales, el Niño de Arahal o Diego Corrientes. El contrabandista no era un asaltante de caminos de tres al cuarto, sino una protesta viva contra el fisco, y armados defensores del libre comercio. En el siglo XVIII estaban prohibidas las importaciones de determinados productos y géneros, sobre todo de Inglaterra, y ante el estancamiento del tabaco, la sal, el café, la seda y la lencería, que los encarecían, eran exorbitantes los derechos de puertas, portazgos o pontazgos. Eso hizo que naciera el contrabando, los contrabandistas, o caballistas, que ofrecían el género a precios más bajos que en el marcado, enriqueciéndose de manera considerable. Era una labor arriesgada, puesto que estaban perseguidos, aunque sus combates solían ser más con los aduaneros, o gente del resguardo, como se decía entonces, y con los guardas de puertas, según el poeta sevillano José de Velilla, que se ocupó de Pedro Lacambra y el mundo del contrabando en un estupendo artículo, Guapos y contrabandistas, en La Correspondencia de España del domingo 7 de abril de 1890. Pero era tal el poder económico de don Pedro, que salía de muchos apuros con la ley a base de onzas de oro. José Velilla recuerda alguna anécdota al respeto en el artículo aludido unas líneas más arriba:

Refiérese también que siguiéndose causa por un contrabando al señor Pedro, y leyéndole el escribano en un libro las disposiciones que le condenaban, aquel sacó un bolso verde, lleno de onzas, y tomando las bastantes cubrió con ellas la página, preguntándole si ya decía lo mismo. Volvió el cartulario la hoja, manifestando que la otra página seguía en el propio sentido que la anterior, y cubriéndola de onzas Lacambra, díjole, al fin, el rábula:

-Vaya usted con Dios, y tranquilo, señor Pedro, que ya es imposible leer lo que dicen estas letras.

Partida de bautismo de María del Rosario Lacambra Morales, hija de Pedro Lacambra. Año 1803.

Partida de bautismo de María del Rosario Lacambra Morales, hija de Pedro Lacambra, localizada en la Parroquia de Santa Ana de Triana. Año 1803.

En el citado Padrón de Triana de 1821 aparece empadronado Pedro Lacambra en el número 20 de la calle Santo Domingo, con su esposa Leonor y una hija de ambos, María del Rosario, que nació en el barrio en 1803 y se bautizó en la Parroquia de Santa Ana. También consta que nuestro protagonista era natural de este arrabal sevillano, pero es algo que hay que investigar y en ello estamos. Lacambra es apellido de origen aragonés y es muy posible que descendiera de tierras de Aragón y que se afincara en Triana en el último tercio del siglo XVIII. El arrabal sevillano era un lugar propicio para el comercio por el puerto de Sevilla y, además, por ser un sitio donde se podía burlar fácilmente a los carabineros escapándose por sus famosos callejones:

Estando yo en el Altozano

comiéndome los míos piñones,

escuché una voz que decía:

tira pa los callejones.

Sabido es que este barrio era lugar preferido de maleantes y huidos de la Justicia, sobre todo en el siglo XIX. Lacambra tenía allí su cuartel general y desde Triana se desplazaba a Gibraltar, Ronda, Gaucín, Bollullos del Condado, Lisboa o Bonares. En el arrabal era un hombre apreciado no solo por su celebridad y poder económico, sino por su simpatía y amabilidad con los vecinos. Lo demuestra el hecho de que fuera protagonista de tantas coplas y romances, porque hubo muchos contrabandistas que pasaron inadvertidos para el pueblo. No deja de ser extraño que apenas haya memoria de Pedro Lacambra en Triana, siendo como fue uno de sus personajes más célebres entre el siglo XVIII y la primera mitad de la siguiente centuria. El célebre contrabandista murió en el arrabal sevillano el día 8 de septiembre de 1833, con 68 años de edad:

En Triana extramuros de Sevilla a ocho de septiembre de mil ochocientos treinta y tres se transportó el Cadáver de Pedro Lacambra con la Cruz Parroquial y el Beneto hasta la Hermita de la O, edad sesenta y ocho años, marido que fué de Leonor de Morales: fue sepultado en el Cementerio General de Triana, y lo firmo fha. ut supra.

Antonio Valcarcel

Acta de defunción de Pedro Lacambra. Parroquia de Santa Ana.

Acta de defunción de Lacambra. Parroquia de Santa Ana, de Triana, 1833.

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10 Comentarios

  • Emilio P. Escrito el 19 mayo, 2012 04:38

    Esto si que es una investigación profunda y válida,amigo Bohórquez.De Pedro Lacambra no tenia más noticia que las citas en las letras por Livianas,pero fué un personaje que siempre me impactó.
    Estoy admirado con el texto y con las fotos.Increible la indumentaria del personaje central de los contrabandistas,que se puede datar entre 1810-20;para mí,sin consultar con nadie,tiene toda la pinta de los guerrilleros valencianos que participaron como civiles en los encuentros antinapoleónicos del Sur,especialmente en la isla de León.Falda corta,alpargatas,manta al hombro,sólo le falta la redecilla al pelo.
    Gran trabajo,un abrazo.

    • lagazapera Escrito el 19 mayo, 2012 06:39

      A Emilio P. : Gracias, Emilio. Es un honor que te haya gustado. Buen fin de semana.

  • José Luis Escrito el 19 mayo, 2012 21:44

    Recuerdo haberlos escuchado nombrar como estraperlistas en el barrio. Muchos hombres que trabajaban en el puerto hacian estraperlo de café,tabaco, licores, jabón, etc… Por supuesto que te hablo de los sesent… en esas fechas que tú investigas yo debia andar en el testiculo izquierdo de mi tatarabuelo. Enhorabuena, Manuel, nuevamente.

    • lagazapera Escrito el 19 mayo, 2012 21:49

      A José Luis: Gracias, compañero. Cada día que pasa nos vamos más atrás, estamos ya en el XVIII. Lacambra nació sobre 1767, era veintitrés años más viejo que El Planeta. Ahora ando detrás de un tío de don Antonio Monge que, al parecer, era también cantaor. A ver si pasa la crisis y puedo viajar a Cádiz un poco más.
      Un abrazo, compañero. ¡Viva Triana!

  • Enrique Chavez Escrito el 25 septiembre, 2012 21:22

    Hola Companeros:

    Muy interesante su investigacion, quisiera preguntar si alguien sabe quien pinto las obras que se encuentran en este blog, en particular la obra de el grupo de Jitanos bailando con la pandereta?, si alguien sabe hagamelo saber.

    Gracias Enrique Chavez

    • lagazapera Escrito el 26 septiembre, 2012 06:30

      A Enrique Chavez: Hola, amigo. Se lo diré a lo largo del día, sobre todo la del grupo de gitanos con panderos.
      Muchas gracias.

  • Enrique Chavez Escrito el 28 septiembre, 2012 21:07

    Le agrdezco su amable atencion y tiempo a este asunto

    Enrique

  • M. Antonio Escrito el 16 octubre, 2013 00:16

    ¿Seran Pedro Lacambra y su moza, “El contrabandista de Ronda y su maja” a las ancas sobre yegua con alamares de seda, imaginados por Gustave Dore?

  • M. Antonio Escrito el 16 octubre, 2013 11:18

    Estimado Manuel,
    Estaba en la cabeza del ilustrador francés y obvié saludarle y acentúar correctamente.
    Yo estoy infinitamente agradecida a usted x descubrir a El Planeta y a Lacambra. Con ellos Luis Alonso, Lazaro Quintana y otros yo he viajado a los siglos XVIII y XIX, y allí sigo.
    ¿Le gusto El contrabandista de Ronda y su maja? ¿Cree que es una ilustración de la copla transcrita por usted en este post?
    Muchos abrazos

  • M. Antonio Escrito el 17 octubre, 2013 00:49

    Ya supe que no lo son, se llama Joselillo, le conocieron personalmente Davillier y Dore en su viaje a Ronda. ¡Que desilusión! El contrabandista les relata las operaciones de su oficio desde que recogen el tabaco en Gibraltar hasta vendérselo al propio estanquero en Ronda, y queda escrito e ilustrado en el libro de viajes L’espagne junto con otras increíbles anécdotas y juergas que se corren por Andalucía y España.
    Abrazos

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