Os presento a ‘Surco’

A Juan de Mata Regueira

surco 004Os presento a Surco, que pasado mañana cumplirá tres meses de vida. Hace dos semanas tomé la decisión de invitarlo a compartir su vida conmigo hasta que Dios lo quiera. Parece mentira, pero ese ovejero alemán que ven en la imagen es ya un nuevo inquilino de mi corazón. No voy a presumir de ser una buena persona, pero sí de tener el corazón tan grande como la Catedral de Sevilla. Mi problema es que siempre tengo la puerta del corazón abierta para que entre quien quiera, sin puerta de salida. No sé si me queda mucho espacio, pero le he hecho un hueco a Surco porque tenía la imperiosa necesidad de tener el perro de mis sueños, quizás porque nunca he olvidado a Lobo, el pastor alemán que deambulaba en libertad por los soleados campos de Palomares, en el que me montaba como si fuera un caballo y al que le salvé la vida enrolándolo en un circo ambulante, como conté en su día en La Gazapera. Surco me quita horas de sueño y me rescata del ordenador a cambio de que lo lleve al campo y me revuelque con él en la hierba. Me tiene jugando hasta altas horas de la madrugada y al amanecer, cuando le aprieta el hambre, ladra para que le dé el pienso y lo saque al campo para hacer sus necesidades. Estoy agotado, pero estos días atrás estaba desmoralizado y sin ganas de hacer nada y Surco me está ayudando a tirar para adelante. Los perros son una magnífica terapia, son especialistas en  hacernos más humanos, en mejorarnos como personas. Se ha metido en mi corazón de tal manera, ocupando tanto espacio, que puede hacerlo reventar algún día. Se lo agradezco hartándolo de caricias y dedicándole el tiempo que no tengo. Es tan hermoso y tan tierno, que esta Bienal de Flamenco voy a ser tan bueno que no vais a reconocerme. Surco me está haciendo ver en este preámbulo de la vejez que ya vivo, lo importante que es hacer feliz a un ser vivo que depende de mí para todo. Espero no defraudarlo nunca.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

8 Comentarios

  • Manuel Batista Escrito el 8 septiembre, 2010 17:30

    Querido Manuel, como ves, soy un asíduo seguidor de tu “gazapera”, y no he podido sustraerme a saludarte después de leer lo que has escrito de “Surco”. Como no soy muy dominador de lo cibernético, quizás esto que te transcribo no lo veas, pero si es al contra-rio, vaya mi mas entrañable abrazo por expresar tu cariño por esos seres maravillosos, como “Surco”, que tanto cariño, tanta lealtad y tanta compañía nos dan en todo momento, a cambio de nada. No tengo palabras para contar, ni tendré nunca bastante con qué pagar los momentos felices que me han dado los perros que he tenido.

    • lagazapera Escrito el 8 septiembre, 2010 19:26

      Hola, amigo Batista. Celebro que seas un ‘gazapero’ más, desde esa preciosa ciudad andaluza que es Moguer. Y que ames a los perros y a los animales en general. Tengo tres perros, dos en el campo de mi suegro, ‘Luna’ y ‘Mora’, y ‘Surco’ en casa, por los que daría la vida. Surco acaba de llegar y ya me ha cambiado la vida un poco. Es un cachorro de una inteligencia sobrenatural. Espero que nada nos separe nunca.
      Un abrazo, maestro.

  • JESÚS PALOMINO Escrito el 8 septiembre, 2010 17:42

    PRECIOSO.
    Estoy seguro que os vais a disfrutar mutuamente.

  • Manuel Bohórquez Escrito el 8 septiembre, 2010 19:31

    Amigo Jesús, me alegro de que te haya gustado. Es una preciosidad, ¿verdad? Saludos para Merce y recuerdos a toda Ávila.
    Un abrazo flamenco.

  • Lourdes Galvez del Postigo Escrito el 8 septiembre, 2010 21:46

    Qué preciosidad! qué buena decisión has tomado, seguro que no te vas a arrepentir, los pastores alemanes son unos perros nobles, inteligentes y cariñosos ¡que lo disfrutes muchos años!
    Un abrazo

    • lagazapera Escrito el 8 septiembre, 2010 23:00

      Gracias, Lourdes. Acabo de sacarlo a dar un paseo y ya está durmiendo en su caseta. Es muy bueno. Bueno, alguna maceta ha desgraciado, pero eso estaba previsto.
      Que descanses.

  • Jondeando Escrito el 11 septiembre, 2010 20:57

    Despúes de fallecer Yerko, un yorkshire que tuvimos en casa y que falleció por las consecuencias de una errónea expedición de un medicamento en una farmacia, le regalaron a Mari carmen -mi esposa-, una bolita, de la cual me quejé amenazante: ¡He dicho que en casa no entrarían perros grandes y ésta crecerá!manifesté en presencia de mis hijos. -Papá nos encargaremos entre nosotros,no te preocupes, -aseveraron ellos. Hoy, despúes de nueve años, no se iría de mi casa ni con la presencia de los “Geos”, ¡ni vertiéndome aceite hirviendo por la cara!. Doy interminables paseos con ella, a diario. Suelo viajar por motivos profesionales y cuando vuelvo,nadie me recibe con más ardor, con más cariño, con más llanto de cariño. Hoy daría la vida por ella, si fuera necesario y no exagero un ápice. ¡Enhorabuena! (Comprobará que no congeniamos con Poveda y en cambio sí, en muchas más asuntos)

  • Manuel Bohórquez Escrito el 12 septiembre, 2010 00:15

    Seguro que coincidimos en muchas más cosas. Celebro que ames a los perros, porque yo adoro a estos animales. Buenas noches, y gracias.

Escribir comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *