¿No será que hay miedo a que haya luz?

Maestro Otero

Los más modernos del flamenco se mofan de quienes investigamos en los archivos para saber quiénes fueron los pioneros de este arte tan importante para Andalucía. Son tan modernos que no entienden que nos esforcemos en saber dónde y cuándo nacieron, por dónde se movieron y cómo vivieron. Y los que lo hacemos no recibimos ayudas públicas de ningún tipo, que suelen estar destinadas para los que cantan, bailan o tocan la guitarra. Con lo que las instituciones públicas les dan a ciertos productores de la cosa o a compañías de flamenco en un solo año se podría crear un buen equipo de investigación que aporte luego buen material a estas mismas instituciones culturales, que hasta crean portales en los que casi todo es mentira. En ninguno hay una información actualizada sobre los artistas del siglo XIX, que fueron vitales en la creación, consolidación y dignificación del género. Parece que es más importante dar dinero a los vivos que ocuparse de los que murieron hace un siglo o más y que nos legaron una maravilla que hoy es admirada en todo el mundo. En algunos casos, cientos de ellos, estos artistas murieron en la más absoluta pobreza y hoy algunas figuras viven de lo que nos legaron. Preocuparnos en sacarlos del olvido, contar sus vidas, analizar sus obras y decir cómo acabaron sus días no es solo un acto de justicia, sino una obligación. ¿Qué hacen estos productores, o los artistas actuales, por esta tarea? Nada de nada. Bueno, sí, se mofan de quienes llevamos años en ella sin más medios que nuestro sueldo. El de un crítico, por cierto, es escandalosamente raquítico, cuando lo tiene, que muchos no lo tienen. Me gustaría saber cuántos de estos productores o artistas compran libros o asisten a charlas o cursos de historia. Se llevarían las manos a la cabeza. Solo les interesa el dinero, aunque no sea justo generalizar. Luego está el hecho de que no quieren que se investigue demasiado porque se puede descubrir que la historia del flamenco que nos han contado está llena de mentiras. Y no digamos la de los artistas pioneros. Cuando hace años descubrí quién fue el Planeta, alguien llegó a decirme que nunca debí llevar a cabo aquella investigación en la que, por cierto, me gasté lo que gano en seis meses. Hay verdadero miedo a que se descubran cosas que desmonten la farsa, las mentiras de quienes han escrito la historia del flamenco como les ha dado la gana. Ahí está la cuestión.

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3 Comentarios

  • Martín Escrito el 12 diciembre, 2014 16:36

    Completamente de acuerdo con Vd., Sr. Bohórquez. Todavía recuerdo que las primeras páginas de flamenco que visité, cuando empezaba internet, y los primeros libros de flamenco que leí hablaban de una “etapa hermética”, y el famoso y desdichado libro de Molina y Mairena consideraban a Chacón un “cantante” de malagueñas. Las investigaciones que Vd. y otros investigadores sin prejuicios han realizado en los últimos años han servido, no sólo para conocer el origen y la vida de los cantaores pioneros, sino para, lo que quizás es más importante, entender como se forjó y evolucionó esto que llamamos flamenco. Desgraciadamente el presupuesto público lo manejan los “comisarios culturales”…
    Sólo quería mostrarle mi más sincero apoyo.
    Un saludo

    • lagazapera Escrito el 15 diciembre, 2014 12:46

      A Martín: Gracias, amigo. Un abrazo.

  • Faustino Escrito el 16 diciembre, 2014 21:34

    Amén Manuel, se mofan porque ya tienen construida su imagen de lo flamenco, la única y verdadera y no les interesa lo más mínimo que algún hallazgo venga a contradecir lo que defienden. Todo se andará, tus investigaciones quedarán para siempre, sus aportaciones no lo creo.

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