La voz inolvidable de El Corruco

A Juan Rondón

El Corruco (de pie, a la izquierda), con el Niño de Arahal y el guitarrista Paco de Paradas.

El Corruco (de pie, a la izquierda), con el Niño de Arahal y el guitarrista Paco de Paradas.

Los críticos de flamenco tenemos nuestras debilidades, como seres humanos que somos, aunque algunos lo hayan puesto en duda muchas veces. Los artistas, sobre todo. En una ocasión me hice un análisis de sangre y el médico, al ver los resultados, se interesó por mi lugar de origen. “¿De verdad es usted de Arahal?”, me preguntó el de la bata blanca. De la calle Óleo, que no es cualquier calle de Arahal. Casi enfrente de La Mazaroca, que no es moco de pavo. ¿Qué vería en mi sangre aquél médico? A ver si voy a ser un marciano y no lo sé…

Entre mis debilidades está un cantaor de la Línea de la Concepción, José Ruiz Arroyo El Corruco, del que este año estamos conmemorando el centenario de su nacimiento, que ocurrió el 21 de enero de 1910. El mismo día que murió en Madrid el gran Chacón, celebraba este cantaor sus 19 años. Vivió poco tiempo y, por este motivo, dejó una escasa discografía -dieciocho discos de dos cantes cada uno-, pero no le ha hecho falta nada más para quedar en la historia del flamenco como uno de sus más importantes fandangueros. Y no sólo como un mero cantaor de fandangos: sus soleares, seguiriyas y campanilleros, entre otros estilos, como la malagueña, la media granadina, la taranta y la milonga, lo convierten en un intérprete digno de ser muy tenido en cuenta, al margen del fandango de la época en la que vivió y ejerció su arte. En este estilo, qué duda cabe, que fue el que lo hizo figura con sólo 20 años, era de una singularidad extraordinaria.

Fotografía desconocida de El Carbonerillo, competidor y amigo del Corruco.

Fotografía desconocida de El Carbonerillo, competidor y amigo del Corruco.

De este cantaor linense, como de otros que murieron jóvenes –El Carbonerillo, por ejemplo- o que perdieron la vida en la Guerra Civil española de 1936, que es lo que ocurrió con El Corruco, cada investigador ha dicho lo que le ha parecido. Pero como también los hay serios y rigurosos, como Juan Rondón Rodríguez, de Jimena de la Frontera (Cádiz), se puede asegurar sin temor a error dónde y cuándo nació, cómo fue su efímera vida artística y, por último, cómo y dónde murió.

José Ruiz Arroyo, el Corruco de Algeciras, era en realidad de la Línea de la Concepción, el pueblo de su madre, Isabel Arroyo Haro. Su padre, Manuel Ruiz García, era de la localidad malagueña de Fuengirola. Se casaron en La Línea y allí fue donde nació el cantaor, en la fecha ya indicada. Pero como, siendo aún un niño, el matrimonio trasladó su residencia a Algeciras, al barrio bajo -por motivos laborales del padre, que era tabacalero-, cuando comenzó a cantar le pusieron como sobrenombre artístico el de Corruco de Algeciras.

No le fue difícil acceder a los ambientes flamencos, al ser la ciudad de Algeciras, y todo el Campo de Gibraltar, un lugar de enorme solera flamenca, aunque sólo se haya incluido en el mapa del flamenco con motivo de la aparición del guitarrista Paco de Lucía. Siendo sólo un adolescente, El Corruco ya tuvo la oportunidad de escuchar a los muchos cantaores que a mediados de los años 20 visitaban Algeciras en las compañías de la época, con los que en seguida entabló amistad. Se cuenta que fue Manuel Vallejo uno de los primeros en animarlo a cantar como profesional. En 1928, según Juan Rondón, participó en un concurso de saetas que tuvo lugar con motivo de la presentación de la película Currito de la Cruz. Al año siguiente cantó por primera vez en Sevilla, y en seguida grabó sus primeros discos, con Parlophón y la guitarra de Manolo de Badajoz.

A partir de sus primeras grabaciones, que lo dieron a conocer en toda Andalucía, comenzó a cantar en los grandes espectáculos de la Ópera flamenca. Tras su presentación en Barcelona, en 1931, se incorporó a una compañía de Alberto Monserrat y debutó en el Teatro Fuencarral de Madrid el 13 de abril del año siguiente. Se presentó también con él El Carbonerillo, y en la compañía iban la Niña de los Peines, Pepe Pinto, la Niña de la Puebla, Chaconcito, la Niña de Castro y otros. Estuvieron en Zaragoza, Valladolid, Barcelona, Valencia, Murcia y varias ciudades andaluzas, ya en el verano. El sábado 23 de julio de 1932 cantó en la Plaza de Toros de Granada con la Niña de los Peines, José Cepero, Pepe Pinto, Guerrita, el Niño de Utrera, Paco Mazaco, el Cojo de Málaga, el Niño de Madrid, Sabicas, Manolo Martel y el Niño Ricardo. Estuvo cantando hasta que estalló la Guerra Civil de 1936. Sólo un mes antes lo había hecho en Algeciras, en el Teatro Apolo, con el Niño de Vélez, Marchenilla y Paco el de Paradas, entre otros.

Según el ya citado Juan Rondón, El Corruco murió por herida de fusil el día 11 de abril de 1938, en el Frente de Teruel y como soldado del Ejército Nacional. Tenía sólo 28 años de edad y dejó mujer y un hijo. No deja de ser curioso que muriera por las balas republicanas quien grabó fandangos a favor de la República:

Un grito de libertad

dio Galán y García Hernández.

Tembló el trono y la Corona

y con dolor hizo triunfar

la República Española.

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6 Comentarios

  • Luis Chacón Escrito el 30 mayo, 2010 23:06

    Vallejo entró en mi vida de sopetón, pero fueron Corruco y Carbonerillo los que “a sorbos” me ganaron para la afición.
    La voz de Corruco es tan dulce y dolorosa que no te deja indiferente, te pincha,te sobresalta y te emociona hasta el llanto.Recuerdo aquellas primeras noches oyendo esas viejas cintas negras una y otra vez,ya que no duraban nada y ello se convirtió en una exquisita necesidad que con los años suena nueva, cada vez que la escuchas.Lástima su final, hoy como Eddie Cochran en el rock, sería uno de los más grandes.

    • lagazapera Escrito el 30 mayo, 2010 23:12

      El Corruco es un cantaor olvidado. A mí me encanta escuchar sus fandangos, campanilleros, etc. Tuvo un trágico final, el pobre.

  • Luis Chacón Escrito el 1 junio, 2010 22:00

    Son tantos los olvidados.hace años hice un ensayo titulado con una frase que es una gran mentira:
    “1000 fandangos por una soleá”,donde resumía mil fandangos antiguos y preciosos de una docena de excelsos cantaores, todos de alguna manera olvidados por cantar con notable avidez este palo tan hermoso y troncal del cante:
    Vallejo,Canalejas,Corruco,Carbonero,Palanca,Marchena,
    Cepero,Pena Hijo,Gloria,Centeno, Varea y Pinto.
    Artistas todos que sufrieron la desazón y el tijeretazo.
    Sus grabaciones están devolviéndoles lo que jamás debieron perder,la corona en un tiempo de extrema rivalidad y competencia, de NIVEL…hoy …las llamaríamos “llaves” y de existir cantaores de este calibre …los flamencólocos y algún político agradecido ya habría repartido una decena más, no quepa duda

  • Luis Chacón Escrito el 1 junio, 2010 22:04

    Hay un video muy bonito en youtube llamado “cantaores”, donde metí con el gran Canalejas, de fondo musical,un pequeño esbozo de lo que esas voces olvidadas representaron para nuestro arte andaluz.
    Espero que te guste,un saludo.

    • lagazapera Escrito el 1 junio, 2010 22:33

      Lo veré, amigo Luis. Si ese ensayo está publicado, o puedes hacérmelo llegar, me gustaría leerlo.

  • GinesF Escrito el 21 febrero, 2012 14:48

    Que buena pinta tiene ese ensayo… lástima que no haya apenas referencias por internet…

    Un saludo.

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