La tostá

Buenos días. Pedro J. Ramírez ya no es el director del diario El Mundo, un periódico fundamental de España que en ocasiones ha jugado un papel en la sociedad española que ha ido más allá de la mera labor de informar y opinar sobre los asuntos de más interés. Pedro J. Ramírez, uno de los periodistas más grandes de las últimas décadas, alcanzó tanto poder o más que un presidente del Gobierno, y cuando eso sucede, el periodista deja de serlo y pasa a ser un sujeto sospechoso, capaz de poner o quitar ministros o de acabar con la carrera de un presidente. Personaje mediático, tertuliano televisivo y radiofónico, y tuitero de éxito, lo han quitado de en medio y lo han indemnizado con 20 millones de euros, lo que quiere decir que, si no lo era ya, es un periodista multimillonario. Esto no debería empeñar para nada su trayectoria como profesional de la información y la opinión, pero será inevitable que algunos pensemos que el director de un periódico no debería ser nunca multimillonario, salvo que le toque la lotería. Y mucho menos en un gremio donde grandes profesionales apenas pueden pagar la hipoteca o están en el paro. Muchos de ellos de su propio periódico.

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2 Comentarios

  • Salvador Escrito el 31 enero, 2014 11:35

    Perfecto articulo,yo llegaría mas lejos aún,cuando se tiene tantísimo poder por parte de la prensa o de un periodista en concreto,se puede convertir en un arma de doble filo,se creen intocables y crean tal corriente de opinión,que no tiene porque ser la correcta. Ramirez, ha tenido un poder infinito,otorgado en buena medida por los políticos y otros especímenes, y todo para no sufrir el látigo de cualquier información peligrosa de usar en contra de estos.Y como bien dices,Manuél,un periodista solo debería ser multimillonario si le ha tocado la primitiva,pues de lo contrario no se entiende que alguno de sus redactores lo estén pasado mas que regular

  • José Alcántara Escrito el 31 enero, 2014 18:25

    A Pedro Jota le han dado a probar de su propia medicina. De todas formas debería haber aprendido que el que se mete con la mafia puede amanecer con una cabeza de caballo en su cama, aunque, tal vez, P J lo supiera porque presuntamente haya formado parte de la Camorra Hispana. Por eso, tal vez, en vez de la cabeza de équido ha aparecido con 3000 millones de pesetas en el colchón. Me hace gracia los contratos de los “buenos periodistas” de millón o millones de euros al año. Un periodista sin coherencia es como un cura pederasta. Manuel, suerte y un abrazo.

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