La muerte de Paquiro el Cantaor

Copia de Dibujo crimenA Cádiz, la luz del mundo

La investigación llevada a cabo para escribir la historia del Canario de Álora -asesinado en la sucursal de verano del sevillano Café del Burrero, en agosto de 1885- me ha permitido descubrir algo que pone la carne de piel de gallina: la enorme cantidad de artistas del flamenco que murieron de forma trágica, como le ocurrió a Juan Reyes Osuna El Canario. En algunos casos, artistas de los que jamás habíamos oído hablar en el mundo del flamenco, como son el Cojillo Vázquez, Soledad Montoya y Emilia Salgado, de Sevilla los tres y cantaores profesionales, de ahí que sus muertes aparecieran en los periódicos tanto de Sevilla como de Madrid. Esto formaba también parte de la feroz campaña antiflamenquista de los diarios del país, que desembocó en el cierre de los cafés cantantes a principios del pasado siglo, aunque algunos resistieron las embestidas mediáticas, como El Novedades sevillano o El Chinitas malagueño, que aguantaron hasta la llegada de la Ópera Flamenca, entrados ya los años 20 del pasado siglo.

Ahora que estamos conmemorando el centenario del nacimiento de Manolo Caracol es el momento de contar el triste final de su tío abuelo Francisco Ortega Feria, cantaor y bailaor conocido por el sobrenombre artístico de Paquiro, que no tuvo nada que ver con aquel Paquiro de Chiclana que revolucionó el toreo en la primera mitad del siglo XIX. El Paquiro al que nos referimos nació en Cádiz sobre 1857 y fue hijo del también gaditano Enrique Ortega Díaz, compadre de Silverio Franconetti y padre también de Gabriela Ortega, la madre de Fernando, Rafael y Joselito el Gallo. O sea, la célebre Señá Gabriela.

Paquiro quiso ser torero, como el de Chiclana y un hermano de su padre, apodado también Paquiro, llegando a formar parte de un espectáculo de niños prodigio del toreo que se paseó por las plazas andaluzas en 1871. Pero acabó siendo un bailaor de postín y un cantaor de cierto renombre en el ambiente de las fiestas privadas, aunque no alcanzó la importancia de la mayoría de sus coetáneos. Cantó en diferentes cafés de Málaga, San Fernando, la Línea de la Concepción y la capital de España, y llegó a bailar en muchas ocasiones con los famosos Pichirri y El Feo.

Pero su mundo eran las fiestas de la Alameda de Hércules, donde se ganaba la vida cantando y bailando para los señoritos, como hacían también su hermano Enrique y su hermana Rita. Su hermana Gabriela Ortega, la madre de los Gallo, evitó las fiestas porque, una de las veces que actuó en El Burrero, el torero sevillano Fernando el Gallo se enamoró de ella y la retiró del baile para que fuera la madre de Joselito el Gallo, el enviado por los dioses para revolucionar el toreo sevillano ayudado por Juan Belmonte. Tuvo que raptarla y llevársela a Madrid porque la familia de la guapa bailaora no aprobaba la relación de la niña con el ya curtido torero. En Madrid tuvieron a Rafael el Gallo (1882) y no contrajeron matrimonio hasta 1885. Naturalmente, la historia conmocionó a la retrógrada sociedad sevillana de la época.

Tanto carácter tenía el célebre Francisco Ortega Paquiro, el hermano de Gabriela, que una noche mantuvo una discusión de cante jondo con otro cantaor sevillano, Juan Lara González, Larita, en una famosa y típica taberna de la sevillana calle Relator. Discutiendo sobre si los gitanos cantaban mejor que los castellanos andaluces, Larita se calentó y le propinó una cuchillada a Paquiro que lo mandó al Hospital Central más muerto que vivo. Presenciaron la riña otros artistas como el Colorao de la Macarena, El Espaldón, Paco el Bolero y El Lápiz, según El Imparcial.

Naturalmente, los periódicos nacionales se hicieron eco de la reyerta. La Correspondencia de España del 11 de septiembre de 1909 contó de esta forma tan escueta  el suceso:

RIÑA DE CANTAORES. En la calle del Relator se ha promovido una discusión sobre cante hondo, entre los cantaores Juan Lara González y Francisco Ortega “Paquiro. La discusión adquirió bien pronto graves caracteres, saliendo a relucir las navajas. De la lucha resultó herido con una puñalada grave en el epigastrio Francisco Ortega “Paquiro”, que fue conducido al hospital. Paquiro es tío de Fernando Gómez “Gallito.

Según El Imparcial, que dio la noticia un día antes, la policía capturó pronto al agresor y fue encerrado en la cárcel. Naturalmente, la desgracia había entrado en la casa de los Ortega de Cádiz, donde tres meses antes habían festejado el nacimiento de Manolito Ortega Juárez, Caracol, sobrino nieto de Paquiro, quien llegó a cantar y a bailar en el bautizo del futuro rey del cante jondo.

Paquiro estuvo grave unos días, luchando con voluntad por su vida, pero falleció como consecuencia de la agresión ya reseñada, que no fue con arma blanca sino con pistola, según La Correspondencia de España del 17 de septiembre, que daba la luctuosa noticia:

MUERTE DE UN CANTAOR. Ha fallecido el célebre cantaor Paquiro, que era tío del diestro Gallito. Hace unos días fue herido de un tiro por un compañero de oficio.

El cantaor y bailaor Paquiro falleció el día 13 de septiembre, de hemorragia, en el Hospital Central de Sevilla y fue enterrado al día siguiente en el Cementerio de San Fernando. Estaba soltero y tenía 53 años de edad. Francisco Ortega Feria, Paquiro, el hermano de La Señá Gabriela y tío abuelo de Manolo Caracol, abandonó este mundo como consecuencia de la agresión de otro cantaor, con el que dirimió sus teorías sobre el origen del cante jondo. Era Larita, que llegó a cantar incluso en la famosa compañía de Silverio Franconetti y de quien no sabíamos absolutamente nada.

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1 Comentario

  • Luis Castillo Escrito el 21 noviembre, 2009 01:21

    Manuel, que bonito:
    “Cádiz, la luz del Mundo”
    Gracias por propagarlo.
    Desde ella, “Salada claridad”
    Un cordial saludo Flamenco, Luis

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