La casilla en el campo

A mi suegro Cristóbal, un hombre del campo

Llevo toda mi vida queriendo comprar una casilla en el campo para emperifollarla y vivir en ella lo que me quede por vivir o malvivir. La quiero en Arahal pero en mi pueblo de mis entretelas sólo te dejan edificar algo entre los olivos si eres concejal del Ayuntamiento y lo declaras como caseta para aperos de labranza. Pero yo no la quiero para el milenario arte del labrantío, al que se dedicaban mis antepasados y sigue dedicándose la parentela, sino para escribir libros de flamenco y quitarme de las ciudades o de los pueblos con ganas de ser también grandes urbes; para vivir feliz junto a mi compañera y mi perrita Luna; para levantarme por las mañanas respirando aire puro y viendo los olivos, y acostarme por las noches escuchando a los mochuelos y a los grillos; para ver correr a mi perra detrás de los conejos y observar cómo crecen las tagarninas en las cunetas. Como comprenderán, para esto no me voy a hacer una nave horrorosa en la que se suelen guardar el tractor, los arados, los azadones y los rastrillos, que es lo que te dejan tener. Podría pedir una licencia para una casilla de aperos de labranza y luego construir un cortijito, pero, lo digo otra vez, para eso tienes que ser concejal y relamerle el trasero a alguien o ayudarle a ganar unas elecciones municipales a un zascandil. Y como eso no me va de ninguna de las maneras, seguiré buscando la humilde casilla de mis sueños y rezándole por bulerías a la Magdalena para que me dejen darle una manita de cal. Si se enteran de alguna que esté a mi alcance -rebajadita, claro-, que se sostenga en pie aunque sea apuntalada, que tenga su hermoso pozo con su frondosa parra y que esté rodeada de olivos, díganmelo. No hay mucha prisa, aunque tampoco vayan a dejarlo para cuando me den gratis el Omeprazol y el Betis vuelva a estar en Primera. ¡Uff!

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5 Comentarios

  • MANUEL FERNANDEZ FUENTES Escrito el 6 noviembre, 2009 10:51

    Pues si, así están las cosas en este bendito pueblo, que sigue igual de hermoso pese a quiénes ostentan su gobierno. Pobre pueblo mío.

  • Manuel Bohórquez Escrito el 6 noviembre, 2009 11:35

    Tú serías un magnífico alcalde. Pero, conociéndote, creo que no te ves pidiéndole votos a la gente en los mercados y tabernas.
    Habrá que conformarse con lo que hay.

  • MªLuisa Escrito el 6 noviembre, 2009 20:19

    Manuel,contaban las malas lenguas,que cuando llegó la mujer de Beckam a Madrid dijo que España olía a ajo,creo que tenia el olfato estropeado por que lo que huele es a corrompido de Norte a Sur y de Este a Oeste.
    Le ayudaremos a buscar ese ansiado refugio aunque solo sea por egoismo ,para que pueda escribir esos libros y nosotros disfrutar de su lectura .Un saludo sentiíto y jondo.

  • Manuel Bohórquez Escrito el 6 noviembre, 2009 22:47

    Gracias, María Luisa. Odio la corrupción y me da vergüenza de que en España sea algo tan cotidiano. Algún día escribiré de eso, aunque se enfaden los flamencos, que sólo quieren que escriba de nuestro arte. Te agradezco tu apoyo y te mando un abrazo muy grande.

  • Fco Escrito el 6 diciembre, 2018 18:10

    Me encanta su blog

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