El cornetista de los ‘Arrabales’

Barón

Unos escenarios están viniendo grandes y otros demasiado pequeños. Son fallos de una Bienal con lamentables errores de programación. Anoche faltaron butacas para ver un espectáculo, Arrabales, que juntaba a dos de nuestros mejores artistas flamencos, la cantaora Esperanza Fernández y el bailaor Javier Barón. Ahí es nada. Talento y maestría, el duende de la trianera y el dominio escénico del alcalareño. Y al servicio de ambos, el sello de David Montero y la sapiencia de José Luis Ortiz Nuevo, director escénico y asesor artístico, respectivamente. Además de un guitarrista, el astigitano Salvador Gutiérrez, que si no fuera por lo humilde que es podría ir por la vida sintiéndose uno de nuestros mejores sonanteros flamencos, lo que es. Estaban los mimbres necesarios para un gran espectáculo de flamenco, pero la canasta salió de regular para abajo. El problema de estos montajes con directores de escena, guionistas y asesores artísticos, es que anulan casi siempre la frescura y la espontaneidad de los artistas. Si de lo que se trataba era de ver bailar bien a Javier Barón y de escuchar a la mejor Esperanza cantaora, ¿para qué sirvió lo demás? Para nada. Si acaso, para aburrir bastante. Comprendo perfectamente que el público aplaudiera mucho, porque se entiende que cada artista lleva a su público, a sus incondicionales, que no suelen ser nunca críticos con ellos. Van a disfrutar y punto, y me parece estupendo. Arrabales no fue ni mucho menos un buen espectáculo de flamenco, porque en un buen espectáculo de flamenco hay que bailar y cantar bien. Flamenco, claro. Y no lo digo por la noche que nos dio el tío de la corneta, Joaquín Eligio Brun. Tampoco por el Tatuaje que interpretó Esperanza, que menos mal que el espíritu de doña Concha Piquer no andaba anoche por la bombonera, con lo que era la maestra para estas cosas. Ni siquiera por el zapateado de Javier Barón con gorra y los brazos tan caídos que le llegaban a la tarima. Ni mucho menos por lo de invitar a Manuel de Falla al arrabal, alumbrado con el Fuego fatuo de Esperanza, quien lo ha cantado ya tantas veces que lo borda. Lo digo, sobre todo, porque el poco flamenco que hubo anoche estaba sujeto a una disciplina escénica que lo apagaba como se apaga el cisco con una regadera. Esperanza estiró la voz en una malagueña de la Trini y unos abandolaos, descentrada, sin estar a gusto, para que los bailara un Javier Barón mecánico, con movimientos muy repetitivos y sin saber qué hacer con los codos. Era el comienzo de la obra y ya el Bobote nos había deleitado con alguna de sus boboterías, siempre encantadoras y flamencas. Otra vez la corneta, una saeta de Esperanza y Javier intentando bailarla. A punto de ahogarse en la ojana, la trianera le cantó unas tonás de Juan el Pelao (Toítas las madres iban al tren) y el de Alcalá se vino arriba. Ahí comenzó a aparecer el gran bailaor que es, el que levanta los brazos con arte y sabe colocarse como nadie. Pero volvieron las canciones y otra vez el de la corneta. A punto estuve de ver en el escenario a una cabra llamada Mariana (Sube, Mariana, sube…), pero parece que el director escénico y el asesor artístico habían previsto el tedio y decidieron que ya estaba bien de historias, que había que liberar a los artistas para que se mostraran en su salsa. Y entonces, Esperanza se acordó del Castillo de Alcalá por soleá y Javier bailó por fin flamenco, asentado, sin pensar nada más que en echar fuera el sentimiento, que eso es el flamenco. Luego, alegrías cantadas también por Esperanza, que había renunciado ya a ser la Piquer o Marifé para acordarse de lo que le enseñaron su papa y su mama y su abuelo el Vega, que en gloria esté. Y el de Alcalá se acordó de cuando ganó el Giraldillo en este mismo escenario y bailó por alegrías y bulerías de tal forma, que salvó un espectáculo endeble, aburrido, con adornos que solo sirvieron para anular la frescura y la espontaneidad de estos dos artistas. Ya puede salir otra vez el de la corneta, que me voy a Mairena del Alcor a dormir. Buenas noches.

XVII Bienal de Flamenco. Teatro Lope de Vega. ArrabalesArtistas invitados: Esperanza Fernández y Javier Barón. Guitarra: Salvador Gutiérrez. Dirección Escénica: David Montero. Asesor artístico: José Luis Ortiz Nuevo. Composición musical y arreglos: Salvador Gutiérrez. Percusión: José Carrasco. Coreografías: Javier Barón. Palmas y baile: El Bobote. Corneta: Joaquín Eligio Brun. Sonido: Alfonso Espadero. Entrada: Lleno. Sevilla, 26 de septiembre de 2012.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

20 Comentarios

  • Fernando Caballo Escrito el 27 septiembre, 2012 00:04

    Manuel, no es una trompeta sino una corneta, saludos

    • lagazapera Escrito el 27 septiembre, 2012 00:21

      A Fernando Caballo: Gracias, lo cambiaré ahora mismo. Un abrazo.

  • Valentino Escrito el 27 septiembre, 2012 03:47

    Sr. Manuel: Primeramenta le quiero felicitar por hablar lo que siente sin temor alguno. Todo lo que escribe usted es muy interesante. Siga adelante.
    Yo como pintor y amante del arte tengo una pregunta acerca de Gitanos del XIX en plena fiesta flamenca, con pandereta incluida. Buscándose la vida .
    que aparece en su pagina de correo.
    Me gustaria saber el nombre del pintor que creo ese engrabado en blanco y negro de los gitanos. Me parece fenomenal. Gracias le doy de antemano por la informacion que usted me pudiese brindar.
    Saludos.
    Valentino

    • lagazapera Escrito el 27 septiembre, 2012 07:45

      A Valentino: Creo que le dije en otro comentario que tenía que buscar el nombre del que hizo el grabado, pero ando liado con la Bienal y apenas tengo tiempo para nada. Sé que lo saqué de un libro que tengo en casa, pero tengo una biblioteca tan grande que no recuerdo de cuál. A lo largo de la mañana espero haber localizado el libro. Muchas gracias.

    • lagazapera Escrito el 27 septiembre, 2012 08:01

      A Valentino: Buenos días, Valentino. El dibujo se llama ‘Gitanos andaluces’, es de Tophan, que no sé quién es, aunque podría averiguarlo. Es de 1854 y aparece en el libro’ Viajeros del XIX cabalgan por la serranía de Ronda’, de Antonio Garrido Domínguez. Espero haberle podido satisfacer en lo que que quería.
      Saludos.

  • aguila Escrito el 27 septiembre, 2012 08:03

    ¡¡estoy harto¡¡que dejen en paz al flco de una vez,las cornetas pa las bandas,las coplas pa la pantoja,los boleros pa moncho,las gallinas pal corral,y asi,asi,un monton de cosas que estan acabando con el flco,esto es un circo con sus correspondientes payasos y marionetas
    ¡¡¡aqui ya to es flco¡¡¡que pena me da.
    manolo creo que te equivocastes de lugar,tu sitio estaba en el convento de santa clara en la presentacion del disco de jose valencia¡¡eso si que es flco como mandan los canones¡¡lo bordo,canto con jondura conocimiento y sabor, y puso en pie al bonito patio del convento que hasta los naranjos y limoneros le tocaban las palmas a compas de ole,ole,ole.
    espectacular el numerito con el grilo,sublime los dos,son momentos de estos que te arrancan del alma esos oles sinceros de corazon que¡¡hasta pa decir ole hay que saber.
    por lo demas requena no me gusta, creo que no es el guitarrista adecuado para acompañar al de lebrija.
    esperaba verte por alli y saludarte pero no pudo ser, en fin, otra vez sera.saludos

    • lagazapera Escrito el 27 septiembre, 2012 08:12

      A Águila: No me equivoqué, Águila. Estuve donde tenía que estar. Yo no puedo ir a los espectáculos de las 11 de la noche, sino a los de las 8’30 y las 9’00 horas, porque tengo que sacar todos los días una página en el periódico y en los de las 11 no tendría tiempo. Hago lo que me pide la empresa que me paga, que es El Correo. Hubiera ido encantado, pero en el Lope había un ‘estreno absoluto’ y había que estar, aunque liego fuera lo que fue. De todas maneras a Joselito lo he escuchado varias veces este año. Ya sabes que me gusta.
      Un abrazo. Otra vez será.

  • Er Conra Escrito el 27 septiembre, 2012 09:28

    Pienso que llevas una “peazo de Biená”, comprometido, como siempre, con tus comentarios y dando en el clavo.
    Lo de José Valencia está claro: hay que programar los recitales de Cante en los espacios y horarios de máxima repercusión y categoria.
    El recuerdo al Chache Juan José Vega, cabal por los cuatro costaos, es de quitarse el sombrero … con gallina incluida. Saludos

    • lagazapera Escrito el 27 septiembre, 2012 09:32

      A Er Conra: Gracias, amigo. Estoy de acuerdo en lo que dices de José Valencia. La Bienal no puede establecer categorías a la hora de asignar unos escenarios y otros, pero lo hace.
      Nos vemos, maestro.

  • Fernando Caballo Escrito el 27 septiembre, 2012 10:27

    Yo estuve viendo a José Valencia y no me terminó de gustar. Tiene mucho conocimiento del cante, va sobrado de compás y se rodea de los mejores pero abusa de la fuerza que posee en la voz, le pasa bajo mi punto de vista igual que a Jesús Méndez, son flamencos 100% pero hace que muchas veces afeen los cantes. Hay una letra por ahi que dice “no dice más quién más habla, cuidado, ni es más cante el que se grita, no es la guitarra más notas compañero, bajan el duende a la vida. Creo que es lo que le queda por pulir aún. Saludos

    • lagazapera Escrito el 27 septiembre, 2012 10:32

      A Fernando: Pues mira, Fernando, este verano he visto varias veces a los dos y he dicho más o menos lo mismo que tú. O sea, que estamos de acuerdo. Pero como suele decir José el de la Tomasa, el que tiene la fuerza es el que la usa. Si pudiera meterme una sola vez en el cuerpo de José, con el metal que tiene y el cante grande que lleva dentro, en la sangre y en el corazón, se iban a enterar más de uno cómo se cante lo jondo. No es que yo cante bien, pero sé que hay una cosa que se llama temple, y otra, control de volumen de la voz.
      Una brazo.

  • Quico Pérez-Ventana Escrito el 27 septiembre, 2012 11:54

    Al final todo depende de la altura a la que se coloque el listón de la exigencia. El espigado flamencólogo que tenía sentado a mi verita en el Lope de Vega lo sitúa talmente Ruth Beitia. Y los demás, pues allá cada uno con sus conocimientos o lazos sanguíneos. Para el observador externo, más allá de algún que otro primo jaleando, la obra dejó algunos momentos estremecedores.
    Por cierto, me ha llamado mucho la atención que el guitarrista Salvador Gutiérrez entre en la edición digital de otro periódico sevillano y se permita enjuiciar la labor de aquel crítico. Y además sin razón. El mundo al revés.

    • lagazapera Escrito el 27 septiembre, 2012 16:29

      A Quico Pérez-Ventana: Creo que has dado en la tecla, hermano. Aunque me acusen de ser un crítico duro, lo que de verdad soy es exigente, que son dos cosas distintas. Bien es verdad que a veces se me va la mano, quizás por la tensión, los nervios, las prisas, no sé. Pero cada uno es cada uno.
      Gracias, Quico.

  • CARLOS DE NERVA Escrito el 27 septiembre, 2012 14:42

    ERES UN CRAK, MANUEL, JEJEJE
    SALUDOS Y SIGUE KE SE TE ENTIENDE ” TO”.

    • lagazapera Escrito el 27 septiembre, 2012 16:24

      A Carlos de Nerva: Bueno, tampoco creo que sea para tanto. Te agradezco el detalle. Espero que podamos vernos pronto.
      Un abrazo.

  • kini Escrito el 27 septiembre, 2012 15:16

    buenas tardes manuel con todos mis respetos creo que no te has documentado lo suficiente como para la critica no constructiva que has realizado en mi persona creo
    que al decir cuando has dicho el jartible de la trompetita antes de cambiarla a corneta debes documentarte antes y por lo menos saber algo de mi trayectoria como he participado etc.. veo muy facil atacarme de la manera que lo haces da la sensacion de que te ries de mi cuando hablas en la critica asi de mi persona pienso que hay maneras de representar la critica y no hace falta ensañarte tanto hacia una persona de esa forma hay muchas formas de decir que no te gusta. gracias me gustaria conocerte en persona. saludos

    • lagazapera Escrito el 27 septiembre, 2012 16:23

      A Kini: Perdona, pero no te conozco y en el programa de mano solo venía tu nombre. No sé nada de tu trayectoria y como, además, la crítica se hace media hora después del espectáculo, tampoco podría documentarme, por una cuestión de tiempo. Si te has sentido minusvalorado u ofendido, solo puedo decirte que me perdones, y que no ha sido esa mi intención. Lo de ‘jartible’ es por la ‘jartá’ de corneta que llevaba el espectáculo. No creo que te haya atacado ni como persona ni como artista, como dices, solo me refiero a la corneta dentro del contexto del análisis de un espectáculo. No entiendo de cornetas, además. Entiendo que te hayas molestado y vuelvo a disculparme. Créeme que lo siento, pero ya no tiene remedio.
      Un saludo.

  • Quico Pérez-Ventana Escrito el 27 septiembre, 2012 17:34

    En el fondo, Manolo, y a juzgar por lo que he leído en tu respuesta a Águila, creo que algún que otro artista dejará caer a la organización de la Bienal la posibilidad de actuar en espacios menores a las 11 de la noche. De ese modo no tendrá que enfrentarse al veredicto “feroz y despiadado” de los flamencólogos –lo que leo hoy en el periódico de Pedro Jota es aún más sangriento– y podrá pasear su espectáculo por ahí afuera con la medallita de que la obra ha sido estrenada en la Bienal de Sevilla con éxito de público y crítica. Claro, la “crítica” del cronista rosa que quiere hacerse amigo de los famosos, que es quien cubre el espectáculo a esas horas.
    Trompeta o corneta, lo mismo da. Jartible, sí. No sea usted tan susceptible, Kini. Es solo el léxico jovial de la prensa musical.

  • Fernando Caballo Escrito el 27 septiembre, 2012 19:59

    Manuel podrá tener toda la fuerza del mundo, pero le pasa como a Manuel Cuevas y Jesús Méndez, cantan bien, muy puro y con mucho conocimiento, pero llega el punto en el que se desvirtúa el cante, José de la Tomasa es igual de gitano que José y templa que se te caen dos lagrimones,no quita que sea un gran profesinal Joselito pero a mi no me transmitió todo lo que yo esperaba. Es sólo eso, con que midiese un poco la fuerza que tiene… seria el mejor. Y por supuesto, esta es mi opinión, que cada uno piense y sienta lo que realmente quiera y pueda. Saludos

  • Carmen Arjona Escrito el 27 septiembre, 2012 22:04

    Toda la razón amigo Quico, el público debe de y tiene que ser exigente, hay quien opina que también flexible, pero exigente a fin de cuentas. Creo que es muy poco favorable para los artistas que se relaje la exigencia del público y se apruebe todo sin más, porque entonces ¿qué necesidad tienen los que están sobre el escenario de crecer y mejorar en sus trabajos si cualquier cosa vale? No, todo no vale. Pienso que tras un evento como la Bienal es importante hacer un ejercicio de reflexión como el que acabo de plantear.
    Saludos, gazaperos.

Escribir comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *