Dios y el Estado nos vigilan de cerca

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Entre los datos nuestros que damos de manera consciente, los que nos birlan descaradamente los bancos y otras empresas y los que controla el Estado, se acabó nuestra privacidad. El Gobierno estudia ahora saber los titulares de las treinta y tres millones de cuentas que hay en los bancos y cajas de ahorro de España. No es que quieran saber el dinero que tiene en el banco cada ciudadano, que eso ya lo saben, sino el nombre del titular o los titulares de cada cuenta. O sea, que cualquier funcionario del Estado, su mismo vecino, su hermano o su cuñada, sabrán lo que tiene o no tiene, dónde y por qué. El Estado lo sabe ya todo sobre el ciudadano, a qué hora entra y sale de su casa, qué canales de televisión sintoniza cada día y en cada momento, cuánto gasta y en qué, dónde come y hasta dónde hace popó o pipí. A través de las redes sociales sabe lo que piensa, de qué condición sexual es, a quién vota, de qué club de fútbol es socio o simpatizante. Conoce nuestras enfermedades y nuestros gustos culinarios, si es o no fiel a su pareja, o si le gusta más Poveda que Pitingo. No tenemos privacidad, vida privada. Somos vigilados cuando vamos a unos grandes almacenes, al fútbol, al banco, a sellar la cartilla del paro o a comprar un coche. O simplemente a tomar el fresco en algún parque público. Y eso es lo que hay. Nada se puede hacer por remediar esto, salvo irse de España. Pero si algún día se decide a hacerlo, sepa que alguien estará vigilándole para saber dónde y con quién se va, qué se lleva de su casa y dónde piensa irse a vivir. Si esto es vivir en libertad, que venga Dios y lo vea. Él que todo lo ve, como el Estado mismo.

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3 Comentarios

  • Andrés Raya Escrito el 12 mayo, 2014 12:12

    Manuel, no tenía tu libro sobre La Niña (que ahora estoy leyendo y disfrutando) y me da por pedirlo a La Casa del Libro a través de Internet. Los quince días siguientes a mi solicitud, entrara en mi cuenta de correo, en Blogger,en Ivoox o en cualquier otro programa de los que uso para el mantenimiento de mis blogs, me aparecía publicidad de la dichosa Casa del Libro. Es decir, que llevas toda la razón del mundo: saben absolutamente todo de todos nosotros. ¿Dónde hay que esconderse?

    • lagazapera Escrito el 13 mayo, 2014 00:54

      A Andrés Raya: Lo saben todo, maestro. Un día te contaré cosas que te asombrarán, aunque imagino que a estas alturas se asombrará usted de pocas cosas. Un abrazo, don Andrés.

  • Carmen Arjona Escrito el 15 mayo, 2014 23:26

    Hay un espacio de libertad que hemos dejado de usar y, por eso, así nos va. Me refiero a no tener que darnos de alta en cualquier pamplina informática que nos pongan por delante. Si el sistema utiliza medios y remedios que le permiten nuestro control, lo menos indicado por nuestra parte es ser cómplices de eso. Resulta que quien no tuitea es poco menos que una persona rara, o quien no tiene una cuenta en facebook o google puede ser pasto de la crítica de los demás. O no tiene móvil con sistema de datos, ni te cuento. Pues sepan una cosa…. ¡Hay vida más allá de Internet! y también más acá. No lo duden.
    Ya existe una sentencia que defiende el derecho a que google no publique tus datos personales. Recién salida del horno. Y yo digo… ¿no debería ser que para publicar mis datos personales google debió pedirme permiso antes? Pues no. Si quieres privacidad te la curras y se lo solicitas a google. ¡Es lo que hay!
    Saludos, gazaperos.

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