Cuatro gatos en la barriga

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Marina Heredia también quiere ser cantante. Solo hay que ver las fotografías que ilustraban el programa de mano. Otra tomadura de pelo de la Bienal, anunciando como estreno absoluto un concierto pseudo- flamenco que aplaudieron los de las primeras filas, los de las entradas de protocolo, y pocos más. La cantaora de Granada, que en la pasada edición le dieron el Maestranza y en esta el Patio de la Montería de los Reales Alcázares –¿ha resucitado la Niña de los Peines, acaso?–, desperdició una buena ocasión de demostrar por qué merece tal honor, si es que lo merece. Desde luego, no por lo que hizo anoche, que si no llega a traerse al padre, el cantaor Jaime el Parrón –qué voz más jonda–, le hubiéramos tenido que pedir un pellizco prestado a Curro Romero, quien estuvo presente, como siempre acompañado por su atractiva esposa, doña Carmen Tello. ¿Qué habrá pensado el Faraón de Camas, con lo que chanela sobre el arte de lo jondo, de este concierto? Marina no canta mal, tiene una preciosa voz gitana con dejillo granadino y es guapa de marearse. El mundo del flamenco la recibió bien y podemos decir incluso que la mima. Entonces, ¿por qué no corresponde cantando flamenco y estudiando un poquito más? La Bienal no es el Gazpacho de Morón, donde este verano estuvo estupenda. Y si se viene a estrenar un espectáculo a un festival de esta categoría y en un marco como el Alcázar, se viene a eso y no a tomarle el pelo a la organización y al público. Se puede o no acertar con el repertorio, pero lo del estreno absoluto no existió y, por lo tanto, es un fraude. O así debería ser considerado. Cantó sus cosas de siempre y, además, sin el duende de siempre, demasiado tensa, sin soltura. Y la verdad es que cuando apareció acompañada de su padre, quien cantó un sentido y viejo romance, pensé que iba a ser una buena noche para Marina. Sin embargo, en la granaína, donde desdibujó una del gran Tomás Pavón –Que le llaman la Alcazaba–, enseguida comprendí que no venía motivada, centrada, para ofrecer una buena noche de cante. En los tientos –con guiños a Morente–, su guitarrista, José Quevedo El Bola, estaba tan alucinado mirando a los vencejos del Alcázar que no la cogía, o era ella quien no entraba en el compás. Y a todo esto, Miguel Ángel Cortés de segunda guitarra. ¿Alguien entiende lo que está pasando en el flamenco? En las cantiñas ya empezó a centrarse un poco. Y fue cuando decidió cederle el timón a su padre, El Parrón, que nada más templarse por soleá, acordándose de Juan Talega y pensando en Juanillo el Gitano, sospeché que la noche podía cambiar. Sí, porque Marina se quiso medir con el padre en los aires apolaos de Cobitos. Se fue del escenario y nos dejó a El Bola para que nos tocara solo una bulería por soleá que dedicó a Curro Romero. Y entonces, la cantaora subió al escenario con un traje nuevo, de una belleza increíble, guapa para reventar. Y con ella un gran músico, Joan Albert Amargós, y el trompetista Julián Sánchez. El piano ya lo había colocado antes y nos temíamos lo peor. Marina aparcó el flamenco y como no estábamos en la Bienal, sino en el Festival de la Canción de San Remo, se puso a cantar canciones melódicas, una de ellas mexicana –Fallaste, corazón–, y ahí se acabó el carbón. Fallaste, Marina. Después siguió cantando flamenco, pero ya teníamos cuatro gatos peleándose en la barriga. No entendí nada, de verdad. Una absoluta decepción. Es una lástima que tan buena cantaora haya desperdiciado esta gran oportunidad, una más, de afianzarse como una de las voces más prometedoras del cante actual. Supongo que ella tendrá otra opinión, así que esta crítica no habrá servido para nada. Como siempre.

Bienal de Flamenco. Garnata. Escenario: Reales Alcázares. Artista invitada: Marina Heredia. Guitarras: MIguel Ángel Cortés y El Bola de Jerez. Piano: Joan Albert Amargós. Percusión: Pakito González. Trompeta: Julián Sánchez. Entrada: Lleno. Sevilla, 18 de septiembre de 2014.

 

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8 Comentarios

  • de mal en peor Escrito el 19 septiembre, 2014 08:44

    Pues eso. Que vaya el nivelito. Erratas (¿o errores?) y crónica rosa sobre lo guapa que es la artista o sobre la alta sociedad que acudió al espectáculo. Señoritismo. Pero ni siquiera vio el recital entero. Y obsesionado con los estrenos absolutos y con las entradas de protocolo. Mejor siga escribiendo sobre partidas de nacimiento.
    Ojú.

  • Alejandro Escrito el 19 septiembre, 2014 14:25

    Completamente de acuerdo con la crítica, Manuel. No entiendo el optimismo de otros compañeros tuyos. Marina no estuvo a la altura. Ese nexo de unión entre los cantes relacionados con Granada era más que difuso en algunos casos. Tuvo momentos buenos, pero como dices el Bola no subo acompañarla, en los tientos o en la seguiriya no se sabía por dónde iba cada uno. Y el frenazo que dio con el bolero/ranchera recordaba más a musical de la Bella y la Bestia que a Bienal de Flamenco. Las bulerías finales de muy mal gusto, me da pena que los artistas de hoy caigan tan bajo sólo con el objeto de innovar. Pero bueno, Marina Heredia tiene muchísimo talento, a todos nos encanta, aunque ayer no tuvo su día.

  • santiago Escrito el 19 septiembre, 2014 17:23

    Muy acertado, me gustaría mucho una crónica de “flamencomen” de Israel Galvan

  • Juan Bezos Escrito el 19 septiembre, 2014 20:33

    el recital no hacía falta verlo entero para acertar en la crítica como acierta el Sr. Bohorquez. Le faltó escuchar la bulería y lo hizo para que personas como usted, o mejor dicho, como las que compran los periódicos, tengan la información en papel el día siguiente. Y gracias a que este señor indaga en las partidas de nacimiento y en documentos que nadie sabe donde están, enriquece continuamente la verdadera cultura flamenca y se la sirve a usted y a todos los aficionados gratuitamente. Así que, en vez de fijarse en las erratas que pueda tener un texto, escrito posiblemente dentro de un coche a toda velocidad para que entre en la edición, valore… y si no lo sabe valorar no comente despectivamente, lo que este periodista, escritor, flamencólogo, crítico y poeta, hace por el flamenco y por todos los flamencos.

    Gracias siempre Sr. Bohorquez

  • Paco de Cái Escrito el 19 septiembre, 2014 21:59

    Otro malange que dice su comentario pero el nombre no lo veo por ninguna parte, cuando un critico hace un trabajo periodístico tiene que poner todo lo que se va desarrollado, entrada, personajes, los artistas que compone el elenco y todo lo que va sucediendo durante el espectáculo. Pero hay señores, que posiblemente sean amigo o un pariente de la artista o los artistas que quiere que la critica sea lo más favorable para esa persona, pero esa persona no sabe actuar como debe hay que hacerle o decirle que si quiere ganar dinero que vaya a ganarlo pero de otra forma, por ejemplo con un platillo en la calle.

  • Fernando Escrito el 20 septiembre, 2014 03:42

    Señor bohorquez….a usted le gusta ese potaje tan gitano de habichuelas de la pinta con azelgas?
    Pues le comento…
    Ya que viendo que el futuro de supuesto”critico de FLAMENCO” que creo que se le queda grande…mejor dediquese a comerse esos platos tan gitanos…
    No estuve alli..probablemente o quizas el bolero/ranchera pudiera estar fuera de lugar..no lo se..NO LO VI! Pero…llegar a cuestionar a una cantaora de la talla de Marina..? Usted que sabra de flamenco..estudiar? Yo siempre pienso una cosa…hay que estudiar todos los dias..y saber muchisimos cantes…pero?? Prefiero ser cortito y en lo mio el mejor..que abarcar mucho y ser uno mas….
    Ya no se que decirle mas porque me quedo sin argumentos con educacion y respeto el cual no se merece…pero SI! Lo voy a respetar… Pero eso si…igual que le decimos al presidente…DIMITE SEÑOR BOHORQUEZ! Que para saber cuestionar a un flamenco…hay que ser MUY FLAMENCO y haber nacio FLAMENCO…

  • ana maria Escrito el 20 septiembre, 2014 20:11

    Es una pena como se está desvirtuando el flamenco arropado por críticos de pacotilla que aplauden lo que le echen, y llenan páginas enteras de “mierdeo” donde quieren quedar bien entre los artistas. Los aficionados necesitamos a personas como el que ha confeccionado esta crítica, en este caso Manuel Bohórquez, para que nos vallan abriendo los ojos y sobre todo los oídos. Poca gente son los que tienen los conocimientos y la valentía de llamar al pan, pan y al vino, vino.
    Si en cada concurso o festival hubiese un Manuel Bohórquez otro gallo cantaría. Se apretarían los machos los artistas y si además le metiera mano a los jurados de concursos, donde uno pone un cero y otro un diez, se iría metiendo por “verea” esta distorsión que está tomando el flamenco. Pero eso es gallo de otro cantar.

  • José Luis Escrito el 20 septiembre, 2014 20:25

    Yo estoy de acuerdo con las entradas de protocolo. Pero deben dárselas a personas que, como mi padre, reciben 600 euros de pensión habiendo cotizado 48 años, antes que a personajes que viven de nosotros, que se pueden costear sin problemas su entrada y algún otro que está imputado en algún caso de corrupción; verlos allí me revuelve las entrañas. Manuel, las opiniones son soberanas, sigue diciendo lo que piensas. Un saludo.

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