Cosas que deben saber

Juanaca

Juana Escalona ‘La Juanaca’. 1883.

Llama poderosamente la atención que haya pueblos sevillanos en los que todavía desconocen que grandes figuras del XIX, del cante, el baile y el toque flamencos, eran naturales de esos pueblos. No salgo de mi asombro. Y ocurre también lo contrario: que en algunos pueblos presumen de ser la cuna de célebres artistas flamencos que no nacieron en esas localidades. ¿Saben en El Garrobo que el guitarrista Robles, el que actuaba en el célebre Café del Burrero, era de este pueblo? Se casó con una mujer de Carmona y de esa unión nació Rosario Robles, la cantaora y bailaora sevillana que actuaba vestida de varón. La llamaban la Niña Robles, que competía con la Juanaca de Málaga, la  Águeda y la Rubia Colomer en los cafés cantantes. Hay importantes figuras del género andaluz que son considerados naturales del barrio de Triana y que en realidad eran de Écija, Lora del Río o Camas. Artistas como la Morenita, la Guaracha o    Frasco el Colorao. Sé que para algunos no tiene mucha importancia. Sin embargo, para mí es importante saber qué artistas eran de mi pueblo y qué artistas no lo eran. Con independencia de que se criaran o no en Arahal, que sería otra cuestión. El celebre Miguel de la Barrera, el bolero tenido por sevillano, era en realidad de Antequera. Fue la figura más importante del baile sevillano y quien empezó a profesionalizar a los cantaores en sus academias sevillanas, antes que el mismísimo Silverio Franconeti. Y, aunque venga en los libros, Manuel de la Barrera no era su hermano. Ambos boleros mandaban en la Sevilla flamenca de mediados del siglo XIX. Fueron los maestros de la Nena, Pétra Cámara y la Campenera. Por cierto, los dos artistas totalmente olvidados, como si no hubieran existido, como si no hubieran sido fundamentales. La cantaora Paca Aguilera, que era rondeña, se vino a Sevilla siendo una niña y aquí se hizo artista. Era imitadora de la Trini de Málaga, pero de la escuela sevillana. Artistas como la Macarrona, la Malena o la Serrana, que eran jerezanas de nacimiento, se afincaron en Sevilla siendo niñas y aquí murieron de viejas. Lo mismo que la Juanaca de Málaga o Carito de Jerez. La cantaora malagueña vivió muchos años en Sevilla y aquí tuvo una hija con un tío de Pastora Imperio. Por tanto, a la hora de hablar de la escuela sevillana del cante, el toque y el baile, siempre debemos de tener en cuenta esto, el mestizaje geográfico. Sevilla es muy gaditana, jerezana y malagueña, en cuestiones de lo jondo. Lo mismo que Madrid es muy sevillana porque muchos de los grandes maestros de la capital andaluza se afincaron allí y no regresaron nunca. Como ejemplos válidos, los de Manuel Escacena y el Mochuelo.

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6 Comentarios

  • José Luis Jiménez Escrito el 13 septiembre, 2013 13:50

    Hola Manuel. ¿Qué me dices de mis paisanas rondeñas Manolita Calpena. Teresa La Camisona y Rosario de Ronda? Estoy buscando datos y no encuentro nada.Un abrazo

    • lagazapera Escrito el 13 septiembre, 2013 13:53

      A José Luis Jiménez: Hola, amigo. Estoy liado precisamente con artistas malagueños que andaron por Sevilla en el XIX. Si encuentro algo te lo digo, ¿vale? Un abrazo.

    • lagazapera Escrito el 13 septiembre, 2013 13:56

      A José Luis Jiménez: Mándame sus apellidos, si los tienes. Será más fácil.

  • José Luis Jiménez Escrito el 13 septiembre, 2013 14:53

    Sólo sé de La Camisona. Se llamaba Teresa Aguilera. Fue madre del guitarrista Paco Aguilera y era abuela del bailaor Paco Aguilera “El Rondeño”. Creo que alguna hija estuvo casada con uno de los Borrull. Es todo lo que sé

    • lagazapera Escrito el 14 septiembre, 2013 03:00

      A José Luis Jiménez: Lo del primer apellido de La Camisona lo sabía. Veré lo que puedo hacer. Un abrazo, amigo.

  • Emilio P Escrito el 14 septiembre, 2013 09:16

    Amigo Bohòrquez,no se si tienes conciencia de lo que estás haciendo,pero yo ,aficionado absoluto,creo es una auténtica revolución.Muchos textos clásicos de flamenco estan quedando inservibles,datos y más datos aparecen obsoletos.Desde ahora para leer cualquier libro sobre el tema debe acompasñarse de su bibliografia y origen,lo que se ha hecho siempre con textos históricos que se precien.Un abrazo

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