Si yo fuera pregonero

Si yo fuera pregonero

Esta noche me han llamado varios amigos para preguntarme que por qué no he estado en el Pregón de Semana Santa, cuando lo ha dado un compañero de la crítica flamenca, Alberto García Reyes, que es compañero y, sin embargo, amigo. Supongo que a esas cosas te tienen que invitar y, sinceramente, aunque me invitaran un año, es que no me veo en el Pregón de la Semana Santa, donde a lo mejor hay que ponerse un traje apropiado y esas cosas tan incómodas. Ni siquiera suelo verlo por la televisión, aunque he visto alguno, lo confieso, quizá en algún momento de debilidad. Por lo que he leído en las redes sociales, Alberto ha cortado orejas y rabo y me alegro por él. No pertenezco a esa Sevilla, aunque he disfrutado durante años de lo que me gusta de la Semana Santa, sobre todo la música, y en diciendo música, digo saetas, y en diciendo saetas, digo cante jondo. Solo voy a las iglesias a buscar documentos sobre artistas flamencos del año de la pera, porque no ando en esos asuntos de Dios. Eso sí, respeto profundamente al que va a misa y, aunque no sé si lo he hecho alguna vez, nunca llamaría capillita a alguien como un insulto. Yo no lo soy y punto. A veces he pensado en qué clase de pregón daría yo sobre la Semana Santa sevillana y no sé cómo lo empezaría, de verdad. Es un género literario muy difícil y, además, hay que emocionarse o hacer que lo parezca, al menos. No sé, es un lío. Como nunca me lo van a pedir, ¿para qué calentarme la cabeza con este asunto? Sí sé cómo lo acabaría, eso sí. Soltaría la perorata, tiraría los folios por el aire y saldría echando leches del Maestranza para a continuación tirarme al río de cabeza.

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6 comentarios

  • Juan Páez 3 abril, 2017 00:02

    La Semana Santa es la obra teatral que con ciento y cientos de miles de representaciones sigue en cartelera.
    Tan solo la Santa Misa, que con varios pases a diario en cada barrio de cada pueblo, ciudad o paises, encabezaria el ranking.

    Pocos eventos tienen publicos a diario, para ver la misma trama.

    El protagonista de esta historia
    dio su vida por la Obra.

    Acudo a la Iglesia a escuchar coros, bandas o musicas de capilla. Tambien lo hago para los compromisos, y en momentos de relax.

    Los pregoneros al igual que tu
    tienen una mente privilegiada que para esta historia es clave.
    …..no hablo de Dios.
    Gracias Manuel

    • Manuel Bohórquez 3 abril, 2017 08:45

      Gracias a ti, Juan. Un abrazo.

  • Lourdes Pareja-Obregón 3 abril, 2017 08:43

    No puedo estar más de acuerdo. En lo de tirarme al río no, si en todo lo demás. A mi a veces mi Sevilla de mi alma me empalaga más que un merengue mojao en miel😊

    • Manuel Bohórquez 3 abril, 2017 08:46

      Jajajaja Un merengue empapado en miel. Gracias, Lourdes, está claro que sintonizamos. Un abrazo.

  • ANTONIO OYOLA 3 abril, 2017 09:01

    Se que no es tu mundo pero si me gustaría escucharte un pregon que se acerque al mundo que pregonas a diario ese mundo musical que se nos esta yendo esa bohemia que dejaron los mas grandes por las calles de Sevilla.

    • Manuel Bohórquez 3 abril, 2017 10:16

      He dado dos pregones en mi vida, el de Palomares y San José de la Rinconada, y quedaron contentos. A lo mejor me encargan algún día el de la Bienal. Un abrazo.

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